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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Ellas Hablan [Malformación Uterina]: Merimeri de El Peso de la Infertilidad.

Tenía muchisísimas ganas de volver a retomar este rincón de mi blog y hoy vuelvo fuerte para traeros a la que muchas conocéis por Merimeri del blog El Peso de la Infertilidad.

Como muchas de las que llegan aquí un poco perdidas, ella también tuvo que lidiar con una malformación uterina encontrada más tarde que temprano a pesar de haber tenido numerosas revisiones ginecológicas anteriormente, algo común en este mundillo.

Ahora, a escasas dos semanas de verle la cara a su hija, nos cuenta su experiencia.



Empezaste tu búsqueda con 24 años, justo la edad en la que yo me enteraba de que tenía una malformación uterina. ¿Cuánto tardaste en enterarte de que tenías una malformación?

Me enteré de la malformación hace un año, con 28 años, hasta entonces siempre me habían dicho que tenía el útero perfecto y eso que había pasado por una histerosalpingografia con 25 años, mas de 10 ginecólogos (con sus tropecientas ecografías) y por último una histeroscopia con 27 años donde solo vieron una endometritis pero nada de malformación.

¿Qué información te encontraste en el camino  y cómo te lo tomaste?

Me lo tomé muy bien porque por fin encontraba el motivo de mi infertilidad, y  el por qué tenía tantos abortos bioquímicos. También porque sabía que estaba en las mejores manos y que me lo solucionarían. Leer información sobre mi malformación uterina me tranquilizaba bastante porque coincidían mis síntomas asi que sabía por fin que mi infertilidad no era de origen desconocido.
Además de que la Dra. Crespo (que ha descubierto todas las malformaciones de las blogueras, por lo visto) te solucionara la malformación, cosa poco habitual en ginecología, los problemas siguieron sumando. 

¿Crees que todo viene en defecto junto con la malformación o simplemente habrían estado ahí igualmente?

La malformación que tenía era el útero en forma de T con un pequeño tabique arriba, provocaba también que las paredes del útero fueran como piedra, es decir que era tejido en el que era muy difícil de que un embrión se implantara. A parte de eso tenía unos puntitos rojos que eso era causado por mis hormonas y esos puntitos rojos mataban también a los embriones, por tanto se supone que no tiene que ver con la malformación, pero que mejoró muchísimo con la histeroscopia quirúrgica que me corrigió el útero y haciéndolo un poco mas grande ya que también a parte de la forma de T, lo tenía pequeño. Por tanto, ahora mi mayor preocupación ya no es la malformación porque tras la operación se supone que está arreglado, si no esos puntos rojos y que tiene causa hormonal mucho mas difícil de tratar.

¿Los embarazos bioquímicos han sido culpa de un útero malformado?

Si, ahí se juntó varios factores, útero pequeño, útero en forma de T  provocando que  el tejido de las paredes del útero fuera fibroso  y aparte los puntos rojos (la endometritis).
Has llevado un pesario en la mayor parte de tu embarazo. Hay  muchas mujeres que no saben que eso existe y tampoco se les informa. ¿Cómo ha sido tu experiencia con él?

Buenísima! A las 26 semanas me lo pusieron porque mi cuello del útero se había acortado mucho. Lo normal es que te hagan un cerclaje pero al estar de tantas semanas no era recomendable, asi que cuando me comentaron lo del pesario pensé que no haría mucho porque es simplemente como un anillo de silicona que tapona el cuello del útero, estuve con mucho miedo al principio y en resposo absoluto unas cuantas semanas, pero al ver que cada vez me iba moviendo y el pesario iba aguantando mas, aunque ya solo me recomendaban reposo relativo, poco a poco fui probando a hacer mas cosas  (por ejemplo el día que tenía gine, una hora antes de entrar a la consulta me fui a un Centro Comercial a hacer algunas compritas y luego cuando me hizo el tacto el ginecólogo me decía que todos seguía igual, asi que eso me daba mucha confianza)

Aun asi he tratado de no salir sola de casa, y por casa moverme lo que quisiera.
A parte del pesario he estado tomando progesterona 3 veces al día para relajar el útero ya que también tengo el ÚTERO IRRITABLE, es decir que tengo contracciones consntantes, la tripa se me pone dura y puedo estar una hora, dos…sobre todo en cuanto me pongo de pie y ando.

La única pega es la cantidad de flujo que sueltas con él porque el cuerpo lo reconoce como un objeto extraño y segregas mas flujo a parte que dentro del anillo se forma como una balsita y cuando cambias de estar tumbada a estar sentada “se desborda” y  de ahí que haya tanta cantidad de flujo. Al principio te crees que es liquido amniótico pero cuando ves que sigue unos patrones (sobre todo tienes mas cantidad cuando te levantas por las mañanas, o tienes que hacer del vientre…) también te llegas a tranquilizar y saber que es todo normal, aun asi, algunas  mañana me tenía que cambiar de braguitas 3 o 4 veces.

 Y ya estás en la recta final, todas las que pasamos por ciertas complicaciones, abortos y una larga lista de médicos sabemos de donde venimos ¿Crées que podrás olvidarte solo un poquito de todo lo vivido o cruzarás ‘’al otro lado’’?

No creo que lo olvide porque mi bebé ha sido fruto de una FIV y si quiero tener mas bebés tendré que recurrir a FIV por tener la endometritis, ya no por el utero en forma de T, además tengo 6 preciosos embriones esperándome, y espero que mi cuerpo los acepte, no los rechace por culpa de una malformación o problemas de mi útero. Además que no sé si volveré a ser madre , si habrán mas problemas, por tanto es imposible “cruzarse al otro lado” , me siento mucho mas identificada con las personas que no tienen hijos que con las que si que pueden tenerlos. Es mas, aun estando casi de 38 semanas, no me creo que dentro de mi lleve una personita. Me sigue doliendo enterarme de embarazos ajenos, aunque no con la misma intensidad de antes. El embarazo me está sirviendo para curar la herida de la infertilidad, pero la cicatriz estará para siempre.

Tras cinco largos años has conseguido el objetivo principal: ser madre.
Ahora con 30 te enfrentas con otra mirada y otra madurez a tu maternidad. Cuéntanos lo que sientes, lo que te apetezca, déjanos un mensaje para otras chicas como tu. Este es tu momento.

Casándome tan jovencita (a los 23 años) nunca pensé que se alargaría tanto esto de ser madre y ahora que estoy a las puertas de la treintena, siento que aunque el camino hacia la maternidad ha sido duro, largo y doloroso, me ha dado tiempo a crecer mucho como persona, a ser mas empática con la gente, a no juzgarla, a valorar el hecho de poder ser madre, a tomarlo como un regalo, a vivir el día a día, y eso servirá también cuando sea madre y haya malos momentos, porque creo que viviendo cada instante, cada hora, sin pensar en el futuro que es cuando te empiezas a agobiar (¿no dormiré tampoco durante una semana mas, un mes mas? ) es como se tiene que plantear las cosas, relativizar los momentos… Estos años he aprendido que quiero huir de la infelicidad, de lo negativo… he llorado mucho y me he dado cuenta que asi no me gusta vivir,  ahora sé que todo TODO, (menos la muerte) tiene un lado positivo. Me siento mas fuerte que nunca y aunque ser madre puede ser muy difícil, creo que estos años me han dado muchas herramientas que no sabía que existían para afrontar momentos duros. Estoy deseando ver la carita de mi bebé, tenerla entre mis brazos, mirarla y me emociono solo al pensar que esto en apenas unas semanas va a pasar…por fin. Pero por otro lado siento miedo a no poder volver a ver un test de embarazo positivo, sentir crecer a un bebé dentro de mi, también tengo miedo del post parto, pero espero que lo aprendido hasta llegar hasta aquí, me sirva para saber cómo reaccionar en cada momento.

Me siento muy afortunada por estar cumpliendo mi sueño, pero todo esto ha sido fruto de una lucha, porque yo siempre tuve la intuición de que mi problema estaba en el útero, mis reglas siempre habían sido muy muy escasas, cuando era más jovencita tenía muchos sangrados entre reglas, y al  empezar la búsqueda también me pasaba esto. Cuando empecé con los tratamientos vi que mi endometrio era muy fino, aunque en algunas ocasiones llegaba a 7mm pero nunca vi que pasará de ahí.  Con los abortos bioquímicos me di cuenta que el problema no eran los embriones, una vez mas apuntaba a mi útero. Y aunque todos los ginecólogos me decían que estaba bien, sabía que no era asi, y busqué , busqué y busqué hasta que di con una gine que con solo una ecografía vio mi problema de útero. Si ponía el ecógrafo en una posición, efectivamente se veía bien, pero si lo miraba desde otra perspectiva, si ponía el ecógrafo desde otro lado, se veía perfectamente que no era un útero normal. No me importó recorrer 1800 km para que una doctora me pusiera nombre a mi problema. Asi que para mi lo mas importante es no rendirse, buscar mas de una opinión porque los médicos a veces se equivocan, y es asi como he conseguido a mi pequeña.


Me siento satisfecha y muy feliz y ojalá todas las personas que quieran ser mamis lo consigan.


¡Muchas gracias merimeri! Desde aquí te deseamos muchísima suerte en esta nueva etapa de tu vida, tan especial y tan mágica, disfrútala bien porque ahora es tu momento.

Si vosotras también queréis participar en esta sección podéis escribirme a :
sereducadorahoy@gmail.com

¡¡Un abrazo!!

martes, 28 de octubre de 2014

No me olvido de donde vengo.

Recuperando esas decenas de entradas que se van quedando en el borrador saco hoy esto. Gracias a Trax por recordarme que estaba aquí.

Cuando te dan un diagnóstico poco alentador, cuando tras el diagnóstico inicial resulta que surgen dudas sobre si finalmente es cierto o no, cuando pierdes un embarazo, te programan una operación que nunca llegó por ser demasiado joven y finalmente, no sin miedo, logras quedarte embarazada y tienes a tu hijo no te olvidas nunca de donde vienes, ni de lo que viviste. No se olvida. Aunque lo parezca.

Hace ya tiempo, Esther, me comentaba que mis entradas de madre comparadas con las de no-madre eran muy distintas y es cierto. Ella me inspiró escribir esta entrada que dejé guardada hace tiempo. Claro, mis entradas son más alegres, tiene otra perspectiva desde que soy madre. Hablo de mi hijo, de sus avances, de novedades, de nuestra familia de tres en definitiva. Todo lo que rodea a la maternidad es ahora mi campo de trabajo y mi inspiración. Por ello no me olvido de lo vivido.
Antes mis entradas giraban entorno a mis incursiones hospitalarias: pruebas, consultas, pérdidas gestacionales y comentarios desagradables. Sí, el blog ha cambiado mucho, muchísimo.

Soy muy consciente de lo vivido. Empecé con apenas 24 años en todo esto. Hoy, estrenando los 27, debo decir que no solo soy más mayor en el DNI, sino que soy más mayor intelectualmente, más fuerte y más madura. Cuando tienes 24 años y un instinto maternal a flor de piel, que te digan que tienes un problema en el útero te puede hundir o no. Con 24 años una chica cualquiera piensa en salir, en pasarlo bien, viajar y vivir la vida, quizás esto le hubiese dado igual y no repararía en ello hasta llegado el momento, unos cuantos años después. Para mi fue adentrarme en un camino oscuro del que poco o nada sabía. Por que de la infertilidad se sabe (mucho o poco, cada vez más) pero de las malformaciones uterinas nadie te habla, porque es ''raro''. Existe gente que cuenta sin tapujos que tiene problemas de infertilidad, pero lo extraño es encontrar con alguien que te diga que tiene una malformación de útero.

Recuerdo que tras aquella ecografía en busca de algún quiste ovárico el médico me dijo que tenía el útero en forma de corazón y que si quería tener familia debía hacerlo mirar. En cuanto llegué a casa me empapé del conocimiento de internet y salí escaldada. Todo pintaba tan mal...

Decidí dejarlo apartado, no sin olvidarme de ello, hasta que fui a las primeras citas con la ginecóloga y me hicieron las primeras pruebas. Si antes quería ser madre, ese fue el impulso que me quedaba entonces quería serlo más, el tiempo podía jugar en mi contra.
Todavía recuerdo como la ginecóloga me decía que no tenía mayor importancia, que podría ser cesárea, que podría nacer prematuro... A mi todo eso me sentaba como un hachazo. No entiendo como una profesional puede quitarle hierro tan alegremente a un asunto serio. Por supuesto que no quería que me contase historias desagradables, pero tampoco tomarse a la ligera algo que puede ser importante.

Cuando la cosa empezaba a perfilarse un poco, las pruebas se iban sucediendo en el tiempo, encontré un foro de mujeres con útero bicorne, lloré amargamente con cada una de sus historias. La mayoría habían perdido uno o dos embarazos pasado el primer trimestre por culpa de no haber llevado controles periódicos. Ellas tuvieron un acortamiento de cuello, algunas tuvieron cerclaje, otras no y perdieron a sus bebés. Una o dos veces. La mayoría no siguieron sus historias, tan solo se acababa la comunicación, la pista se perdía, me quedé sola a pesar de que nunca había intercambiado media palabra con ellas.
Todo me parecía muy negro. Todo me parecía muy nuevo: cerclajes, pesarios, acortamientos de cuello... ¿Era eso lo que me esperaba? Si lo era quería que me dijeran la verdad.

Cuantas veces habré salido con la lágrima en el ojo de las consultas, cuantas.... Cuantas veces me fui llorando por la calle como una niña. Cuanta impotencia aquel 21 de Noviembre al salir del hospital.

Me puse en lo peor, me mentalicé. Gané la partida, tuve un embarazo fabuloso. Sin síntomas, sin un cerclaje o pesario, sin un acortamiento de cuello (mínimo 33mm), sin problemas de crecimiento para el bebé.
Sí, vale, nació a las 37 semanas, tuve cesárea por otras circunstancias pero fue estupendo todo el embarazo. Visitas mensuales, ecografías morfologicas completas a partir de la semana 20 (una morfo cada mes) y la ecografista impresionada de la reacción de mi cuerpo. Nadie se lo esperaba, yo tampoco.

Ahora vivo la vida loca bella con este Pichón que me tiene enamorada. Es mi razón de ser, es la alegría de cada día, es la cura de mis males, es la sonrisa que no tuve cuando lloraba con amargura por mi destino. Es, sin duda, mi recompensa para tan amargo camino. Y no me olvido de donde vengo, lo recuerdo casi cada día, me acuerdo de las que aún estáis en el trance cada día.

Algunas historias tienen mal final, otros un final feliz o simplemente un final abierto. Quizá solo es cuestión de tiempo o suerte.

Tengo una malformación de útero y soy madre, esa es mi breve historia, es de donde vengo.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Ellas Hablan MU: Nebi

Hoy os tengo que traer otra historia sobre Malformación Uterina. Otra historia que tiene un triste principio y espero y deseo un precioso final.

Nebi se dejó caer por aquí un día y poco después abrió su propio blog: Mi estrella tras la luna.
Ahora ella también cuenta su historia, como lo hice yo, ha buscado su propio camino en este sendero tortuoso de las malformaciones y ha empezado a encontrar luz.



Aquí os dejo con la entrevista.


1.   Nebi, tu historia es tremendamente injustita, dura y demoledora. Si saber que has perdido al hijo que llevabas dentro y parirlo muerto es un trago, parirlo sabiendo que vive pero que no tiene posibilidades de sobrevivir tiene que ser lo peor que le puede pasar a alguien en la vida.
En mes y medio se cumple un año de ello… ¿Cómo lo afrontas ahora?.

miércoles, 23 de julio de 2014

Estrenamos nueva sección: Ellas Hablan.

Hace mucho tiempo que quería estrenar esta sección, pero al final la maternidad me ha hecho postergarlo un poco.

Este blog me ha traído cosas buenas, entre otras, ha sido el conocer mujeres que como yo tenemos un tipo de malformación de útero. Ya sabéis que uno de mis principales motivos por el que empecé a escribirlo fue el de poder ayudar a otras chicas para que sepan que ni son raras ni son únicas, ni tampoco están solas. En internet hay mucha información, quizás demasiada. Cuando no tienes un diagnóstico claro ni definitivo y tampoco has dado con buenos profesionales es demoledor porque no sabes con qué quedarte.

domingo, 5 de enero de 2014

Y TODO EMPIEZA.... PERDIENDO EL TAPÓN MUCOSO (ya mismo)

Quería haber preparado una entrada informativa sobre el tapón mucoso y me encuentro con que hoy por la tarde he empezado a perderlo, primero muy poco y hace un rato un poco más abundante.

A la espera de poder actualizar esta breve entrada, solo comentaros que la pérdida del tapón no indica el inicio del parto de forma inmediato, de hecho puede retrasarse días o semanas (no muchas, una o dos). Como no sé en qué punto voy a estar, simplemente os dejo comento que llevaba unos días con mucho flujo blanco tipo gel, como el que se suele tener al inicio del embarazo, y que hoy de forma aislada empecé con manchitas aisladas de tipo gelatina (brillante, transparente y grumosa) y hace un rato una buena mancha en condiciones ya no tan transparente pero de igual aspecto.
El tapón puede venir acompañado de hilos rojos o color marrón, venir blanquecino tirando a gris o transparente, depende de cada mujer. Lo que es claro es que es una sustancia más parecida a la gomina del pelo, no huele a nada y es resbaladizo.

Si no publico no os asustéis, es Reyes y mi conexión precaria. Os iré informando!!!


Feliz noche de Reyes para todas: las que estamos acabando este embarazo, las que vais por la mitad, las que lo estáis buscando con intensidad....

Ojalá vuestro regalo y deseos de Navidad puedan hacerse realidad en este año.

Barrigota el día 24 de Diciembre

jueves, 2 de enero de 2014

MI EMBARAZO: Historia de un principio y un (casi) final.

Ya casi no me queda nada de este corto camino de 9 meses. ¿Qué son 9 meses de una vida? Casi nada.

Hoy vengo a hacer un balance del tercer trimestre y el total del embarazo, a recapitular un poco todo esto que llevo dentro desde el 17 de Mayo (día en que vi mi positivo). Por si os apetece volver atrás os dejo  mis reflexiones del primer y el segundo trimestre. 

Lo he dicho muchas veces y creo que no me voy a cansar nunca de decirlo: soy afortunada.
Sí, lo soy realmente, así me siento y esto no lo va a cambiar nunca nadie. 

Las que habéis seguido un poco mi historia o tenéis conocimiento de la malformación uterina que tengo sabéis que he pasado por muchos médicos, muchos y variados diagnósticos, varias pruebas y un intento de operación que acabó en nada. Además llevo a mis espaldas una pérdida gestacional que no es plato de gusto para ninguna mujer. 

Empecé el camino con sentimientos encontrados, con el conocimiento de todo lo que tenía en mi contra tanto para engendrar como para gestar a un bebé y por otro lado el optimismo de querer intentarlo y soñar ser una de esas mujeres de las que siempre me hablaban en las consultas, en las que ahora me incluyo. Esa mujer que tenía un tabique completo o un útero bicorne total (nunca lo sabré, salvo que me hagan cesárea) y que consiguió llegar a término. 

La pérdida gestacional que viví en 2012 me hizo hundirme un poco, para mi era el principio de un destino anunciado, todas esas cosas que lees que te pueden pasar: abortos de repetición, aborto tardío, parto prematuro sin viabilidad fetal, muerte fetal, posible relación con la infertilidad, etc....
A pesar de todo y os juro que no sé como, me vengo arriba. Siempre. La llorera y la 'depresión' me dura unos días, luego me enfado conmigo misma y resurjo. Busco información, busco posibilidades, busco salidas, busco resultados.

Que me anulasen la operación fue lo mejor que nadie haya podido hacer por mi de forma inconsciente. Quizás ellos ya sabían que podría llevarlo bien, o solo querían retrasarlo un poco, porque como ellos decían...'Aún eres joven'... Y todavía no había tenido 'suficientes abortos'.

Tras el chasco inicial, el desconcierto y la mala uva que me gasté los primeros días, decidimos no demorarnos más y seguir buscando. Dos meses y un resultado, igual que la otra vez.
 ¿Veis? no puedo ni quejarme. ¿Cuantas mujeres desean que la cosa vaya así? ¿Un par de meses y ya está?
 Mi camino tampoco ha sido fácil a pesar de que considero que fue ''legar y besar el santo''. Nadie me va a quitar los meses desesperando por una prueba, un diagnóstico, el dinero invertido en segundas/terceras/cuartas opiniones médicas, las lloreras pensando que quizás no podría ser madre, incluso la cita que pedí en IVI para que me diesen ya una solución definitiva.

Pero aquí estoy, cada segundo más cerca de conocer a mi bebé, mi principito D, mi trozo de corazón, la luna de mis noches y el sol de mis días. El motor de mi vida, esa personita que me hace sacar más fuerzas de donde ya no había, ese que altera mis estados para bien o mal y que deja al resto desconcertado, ese que me aprieta las costillas y me comprime la vejiga desde su cueva oscura.

Mi chico me dijo hace unas semanas que ahora le daba miedo un segundo embarazo. Yo no entendía muy bien el porqué, ya que este ha sido maravilloso. Su miedo es que el segundo no sea tan bueno como el primero y lo pase fatal, como otras muchas mujeres.
Tiene su parte de razón, pero es precisamente el bienestar que he vivido estos 9 meses y la ausencia de síntomas molestos lo que me hace pensar en repetir dentro de un par de años.
Pero por suerte, ahora mismo a 21 días de verle la cara al peque no le importaría repetir en unos años.

 No tengo miedo al parto, mi hijo vendrá a este mundo de una forma u otra a pesar de mis preferencias. Lo importante es que él este bien y se sienta protegido y amado desde que su mirada cruce la nuestra por primera vez.

Aunque ahora me encuentre con los 'achaques' típicos del último mes lo cierto es que lo he llevado muy bien y así lo sigo haciendo. ¿Qué son unos pocos calambres, un poco de malestar al dormir o esa presión en la cadera cuando el resto del tiempo lo he pasado de fábula? No es nada, es llevadero, es la prueba de que el final está cerca y eso, lejos de hacerme sufrir o maldecir (pedir que se acabe pronto como muchas madres) me hace muy feliz. Una prueba más que he superado con nota y mi cuerpo se ha portado. Mi útero se ha portado.

En este último trimestre me hice una mudanza , me salió un trabajo por unos días de jornada intensiva dando un curso para adultos, me subo 3 pisos hasta mi casa por que no hay ascensor y antes de mudarme vivía en un dúplex donde el baño quedaba en el piso superior. Tengo un embarazo de alto riesgo, con controles mensuales, con restricciones en cuanto a movimientos/trabajo/vida en general y sin embargo aquí estoy, encantada de la vida.

Como os podéis imaginar, todo es positivo. Quien me lo iba a decir a mi... Un embarazo mejor que de libro (sin vómitos, sin náuseas, un proyecto de estría en el ombligo, sin coger un kilo demás...) a pesar de todo. Lo que más me ha costado ha sido organizar todo lo del bebé y sobrevivir sin ingresos. Eso es lo único que cambiaría, la situación económica.

Por si fuera poco cada día estamos más unidos tanto mi chico como yo. Ya no nos podemos imaginar otra vida que no sea con nuestro pequeño, ya todo lo pensamos por y para él. Todo gira alrededor de mi enorme tripa ( y no lo digo por que esté enorme y pueda crear mi propio centro de gravedad).

Lo único que me da pena de este embarazo ha sido no poder hacer cosas que siempre he soñado desde que nos pusimos a buscar descendencia. Me falta una sesión de fotos bonita con mi barriga, un montón de pinturas en mi barriga, poder haberme ocupado personalmente de todas y cada una de sus cosas ya que no me dejan hacer casi nada 'por si acaso' (super proteccionismo, bueno, en realidad es todo por el peque no por mi)... En fin, quizás cosas superficiales.
Para compensar tengo cartas a mi hijo que quiero que lea algún día, tengo su (mi) álbum de embarazo y desarrollo y le voy a querer por siempre.


domingo, 29 de diciembre de 2013

Última ecografía de embarazo.

El viernes pasado tuve mi última ecografía en la unidad de Diagnóstico Prenatal por ser de Alto Riesgo. Para quien no se haya enterado muy bien, me hacen una ecografía mensual para controlar el crecimiento del bebé y valorar el útero por mi malformación.

Tenía ganas de ir a la ecografía, como a todas las anteriores, pero a esta me apetecía más por ser la última y por que quería agradecerle a la doctora  el cariño con el que nos atendió siempre. Desgraciadamente justo en mi última ecografía ella no estaba, pero nos atendió otro especialista igual de amable y profesional, incluso cambiamos de sala lo cual no me gustó nada por que en ella no había pantalla para que yo pudiese mirar y de principio me perdí todas las mediciones ( yo que siempre quiero saberlo todo), las pudo mirar un poco el futuro papá pero me temo que no se fijó en los valores...

A esta altura del embarazo (36 semanas que hice el viernes) el tumbarme en la camilla es casi una tortura, sobre todo por que no te dejan incorporarte mucho y mi espalda se resiente. Por suerte la enfermera me puso un montón de sábanas bajo la espalda y la cosa ya fue mucho mejor, que ya de estar allí con el gel pringoso al menos estar cómoda, digo yo.

Mientras hacía las medidas hubiese jurado que también me midió el cuello por lo mucho que tuvo que bajar el ecografo, le pregunté a mi chico pero dijo que no, que solo le medía el cabezón al enano. ¡Pues vaya! Tenía que medir el cabezón prácticamente desde el pubis por que ya la tiene encajada, y además tenía la cara hacia adelante, es decir, mirando como hacia nosotros... Pobrecito, le va a quedar la nariz chata jajaja.

Lo único con lo que me pude quedar, son con los datos que le daba a la enfermera de forma verbal, es decir, que de líquido está bien, que tengo la placenta en la cara anterior (esto es que en su día se insertó como en el lado del ombligo, por decirlo de alguna forma) y que está en un Nivel 3. El tema de los niveles es algo que oía por primera vez ya que en las anteriores nunca hicieron referencia a ningún tipo de nivel de la placenta, y como una es curiosa por naturaleza me jarté de buscar en internet, el resultado es este.

La placenta puede clasificarse en cuatro grados de madurez (0, I, II, y III) y es durante el segundo y tercer trimestre cuando la placenta sufre los cambios fisiológicos suficientes para permitir esta clasificación en función del aspecto de las calcificaciones intraplacentarias:

-Placenta G0: ecográficamente se ve homogénea la placa basal (cerca del útero) y la placa corial (cerca del feto). Placa coriónica lisa sin áreas de calcificación.
-Placenta GI: Posee pequeñas zonas de color blanco en la ecografía. En la placa corial se identifican ciertas calcificaciones finas y onduladas, dispersas al azar. La placa basal no presenta calcificaciones.
-Placenta GII : Placenta cuya placa basal se identifica en su totalidad y da la impresión de estar separada del miometrio. La placa corial se ve con un perfil muy ondulado y calcificaciones difusas. La placenta no es homogénea debido a las ecogenicidades en su espesor por el depósito de calcio. Los tabiques que penetran en la placenta no confluyen.
-Placenta GIII: Placenta con gran depósito de calcio a todos los niveles. Los tabiques de ambas partes de la placenta confluyen y se fusionan entre sí. Se observan zonas de calcificación y degeneración. 

Presentar una placenta Nivel o Grado III en mi tiempo (36s) al parecer es lo más normal, se considera que el feto y la placenta ya están maduros. Sin embargo presentar un grado II o III antes de la semana 34 significa que la placenta envejece prematuramente, pudiendo llevar a pensar que el bebé desarrollará una restricción en su desarrollo por insuficiencia placentaria.

En general, la clasificación se usa para determinar el momento evolutivo de la placenta.
Acto seguido el ecografista usó el doppler para ver la arteria umbilical y la cerebral, dio unos valores (0,42 y 0,46) que no he conseguido averiguar qué significa pero el resultado final de la ecografía fue que el enano está estupendamente. Después de medir y analizarlo todo el especialista giró el monitor y me fue enseñando punto por punto todas las partes del bebé, a saber que en esta he visto muy claramente al peque, detalles como el lóbulo de la oreja, la nariz (y no el hueso, sino la carnecita) y sus agujeritos, los labios perfectamente definidos y las yemas dentales (los futuros dientecitos!), las órbitas de los ojos, cada dedo de cada mano, el estómago lleno de líquido y como se hinchaba cuando tragaba, los riñones, la bolsa escrotal (sí, le vi hasta los testículos en detalle, para que veais que nunca ha sido tímido) y luego por último piernas y pies.
El peso estimado según las mediciones es de 2,900g y teniendo en cuenta que en las últimas semanas ganan casi otro kilo..... en fin, lo que yo vengo diciendo, que como las medidas estén bien voy a sacar un bicho de 4kg y yo soy tirando a estrechita.

El comentario final al acabar fue ''ya no das más de ti'' dicho por el ecografista, me reí por que la verdad es que yo ya no sé de donde voy a sacar más piel para esta criatura y la zona del ombligo la tengo muy mal ya, pero luego me fui queriendo saber a qué se refería ¿es que vio que había posibilidades de que nazca antes? En fin, ya no lo sabré hasta el día 7 que tengo consulta en AR, la última también.

Salimos muy contentos, como siempre. El papá encantado por que su enano está hecho una bolita y yo reafirmandome en mis teorías: 4kg, 4kg, ai dios mio, 4kg.... Y es que no me hace falta ser muy lista en matemáticas (que no lo soy, para nada) para saber que si cada 15 días gana unos 500g desde hace meses, cuando llegue a su fecha estará en 4kg si es que no es más. 

Si es que ya no me queda nada... Madre mía, 25 días. Queremos que llegue a su FPP pero nos da en la nariz que el peque se nos va a adelantar, son de estas cosas que se sienten, ojalá nos equivoquemos.

¡Un abrazo!



miércoles, 25 de diciembre de 2013

Miedos de embarazada primeriza.

Tener miedo es normal, en todas las facetas de la vida y no solo en la maternidad. A las madres primerizas se nos presupone mucho miedo, son de estas cosas que yo no acabo de entender.

Vale, es normal tener un poco de miedo durante el embarazo sobre todo si has pasado por situaciones difíciles (pérdidas gestacionales, dificultad para lograr un embarazo, enfermedades....), siempre nos asalta la duda de si el bebé estará bien, si crecerá adecuadamente, de si no se mueve demasiado hoy.... Pero lo que se lleva la palma sin duda alguna es el tema 'PARTO'. Lo pongo en mayúsculas por que cuando estás en la recta final o la gente te ve con un barrigón descomunal (que les hace pensar que un día revientas o te quedan dos días para dar a luz) empiezan a preguntarte sobre si estás nerviosa o no y acto seguido te cuentan algún parto tormentoso, el suyo o el de la vecina del tercero eso da lo mismo.

Creo que os he comentado ya alguna vez que yo no le temo al parto, es un acto natural que lleva sucediéndose desde que existe la humanidad y se que mi bebé vendrá a este mundo de una forma u otra. Desde luego me gustaría que fuese lo más natural posible, poco medicalizado y respetando mis preferencias pero no tengo miedo a una posible cesárea ni a la recuperación. No temo al momento en sí, no le tengo miedo al dolor de las contracciones.
Sí, yo soy esa embarazada rara. Y aún así la gente se empeña en meterme miedo en el cuerpo ¿porqué hacen eso? ¿Se sienten mejor metiendo miedo a las embarazadas o es un aviso? Nada, que no lo entiendo.

Últimamente todas las mujeres (y algún hombre) se empeña en contarme sus experiencias, sus traumas y sus cosas varias. Cuando alguien empieza a contarme cosas demasiado tristes (abortos, fetos muertos....) siempre hay alguien para decir....''bueno pero no vamos a hablar de eso que a ella le va a ir todo muy bien, ya verás...''. Oye, se agradece, pero casi mejor no haber empezado a hablar de cosas demasiado tristes cuando voy a vivir una de las más emocionantes y felices de mi vida, qué poco tacto.
De todas formas por mucho que me insistan, no me da la gana, no tengo miedo y nadie me lo va a infundir por mucho que insista, leñe.

Tras haber analizado un poco todas esas ''insistencias'' de meterme miedo en el cuerpo he hecho una lista que yo creo que todas las embarazadas hemos tenido alguna vez, en diferentes grados.

-Miedo a la pérdida. La mayoría de las embarazadas vive en una nube cuando ve el buscado positivo, y prácticamente ninguna piensa en las cosas negativas que podrían pasar, normal por otra parte. En mi caso es diferente, por que ya sabía a lo que me atenía con mi malformación de útero por lo que una pérdida gestacional entraba dentro de mis planes, a pesar de que recé todo lo que sabía para que eso no sucediese. Y sucedió. Es un mal trago para todas y hasta que a una no le pasa no se hace consciente de este miedo. Para mi este fue uno de mis grandes miedos hasta casi las 26 semanas, el miedo a volver a perder otro embarazo, a un aborto muy tardío sin viabilidad fetal.... en fin. Si tengo que meter algún miedo en mi mochila este fue sin duda el mayor de todos.

-Miedo a una malformación. Este miedo es normal, y más ahora con todo el tema de la nueva Ley. Para nadie es plato de buen gusto que le digan que su bebé querido viene con un problema (da igual la índole) y este miedo la sufren casi todas las embarazadas, sobre todo cuando hay que hacerse el cribado (Triple Screening) o cuando se acerca la Ecografía Morfológica (20 semanas). Yo siempre estuve muy tranquila en todas esas pruebas, sinceramente. A mi enano le diagnosticaron pies equinovaros (varos, o zambos) en la eco de la semana 20, no con mucha precisión ya que la criatura tenía los pies bajo mis costillas y no los dejaba ver, pero sí una sospecha que se confirmará o no dentro de unas semanas, cuando nazca. El protocolo establece que si quiero puedo hacerme una amniocentesis para descartar otro tipo de malformaciones asociadas, e incluso la posibilidad de abortar, pero sinceramente.... No.
Y no por muchos motivos en los que no voy a entrar. Vamos, que ni siquiera me hice la amniocentesis, con eso ya os digo todo.

-Miedo a un parto prematuro. Con esto digo lo mismo que el miedo a la pérdida. En general una embarazada puede tener miedos normales y otros fruto de la personalidad de cada una (cada una con sus rarezas oye) pero esta no entra en las comunes o al menos eso me ha parecido. Ninguna futura mamá piensa en si su bebé llegará antes a este mundo, con todo lo que ello conlleva. Todas pensamos en llegar a nuestra FPP felizmente. En mi caso un parto prematuro era muy posible por lo que yo sí tenía ese pensamiento en mente, un miedo que se solapó tras el primero. Una vez que pasé de la semana 30 os puedo asegurar que todo fue calma y serenidad, ni miedo a la pérdida ni al parto prematuro. En todo este embarazo me he ido poniendo pequeñas metas y una vez cumplidas las más importantes todo ha sido más felicidad (sí, más).

-Miedo al dolor. Mi embarazo está siendo maravilloso, apenas una semana con ardores muy al principio junto a esa pesadez de estómago de vez en cuando ha sido todo lo malo que lo he podido pasar. Ya en la recta final me encuentro con esos achaques varios de embarazada como puede ser no encontrar la postura para dormir, algún que otro calambre y cierto dolor lumbar ocasional. El resto ha sido genial por lo que en general no le tengo miedo al dolor, ni estoy deseando que se acabe 'la tortura' (como dirían algunas embarazadas) y desde luego no le tengo miedo al dolor de de las contracciones. Creo que buena parte del dolor es mental y  la matrona me lo confirmó en su momento. En el caso de que el dolor fuese tremendo pues siempre tengo la opción de analgesia por lo que.... ¿para qué tenerle angustiarse?.

-Miedo al parto. Este es, yo creo, el más grande y generalizado entre las embarazadas primerizas (menos yo, claro). La mayoría tienen miedo a la incertidumbre del qué pasará, de si le dolerá, de si los puntos les harán sufrir, de si empujar la va a dejar sin fuerzas para nada... No sé, yo no lo veo tan tremendo. El único miedo que tengo (y realmente no es miedo, es humanidad) es que me separen del bebé nada más nacer y se lo lleven en caso de que tengan que practicarme una cesárea, ya que mi hospital solo te lo deja 'oler' como quien dice y poco más.

-Miedo a la lactancia. Supongo que este aparece cerca del parto o tras él. Creo que lo mejor es estar bien informada y asesorada, contar con alguna asociación a la que poder llamar en caso de necesitar ayuda o  una buena matrona con la que poder exponer tus dudas. A mi la lactancia no me da miedo, tengo toda la información y si necesito ayuda la voy a pedir. Si finalmente nada funciona, pues leche en polvo, qué remedio, pero ¿miedo? Ninguno.

Esta es la lista de miedos que he podido ir reuniendo. Creo que dentro de muchos podemos englobar otros tantos, por ejemplo, a mi me acojona que a veces el enano se pase muchas horas sin dar señales ya que es un bebé tremendamente activo dentro de mi tripa, por lo que cuando pasa toda la noche sin moverse ni un pelín me levanto algo nerviosa, en cuanto se mueve se me pasa.

Y vosotras... ¿queréis añadir algún miedo o habéis tenido otro diferente?

lunes, 23 de diciembre de 2013

EMBARAZO: SEMANA 27, 28, 29 Y 30

SEMANA 27, 28, 29 Y 30 DE EMBARAZO.

La semana 27 será la última del segundo trimestre y en la semana 28 entramos de lleno en el último, el tercero.

¿QUÉ PASA EN MI CUERPO?

Si no te has percatado antes o no ha aparecido, es probable que ahora una línea marrón atraviese el abdomen de forma vertical, lo que se llama ''línea alba'', es a estas alturas cuando es más evidente y puede tardar en desaparecer tras el parto.
Si en todo este tiempo el pecho no ha aumentado de tamaño de una forma escandalosa será a partir de ahora cuando crecerá más, aumentando hasta tres veces su tamaño. Hay que tener cuidado con ellos ya que pueden aparecer estrías y sería importante usar un buen sujetador para prevenir el estiramiento de la piel y de las mamas por el aumento de volumen (lo que se llama tener el pecho caído). La areola lejos de aclararse seguirá oscureciéndose y creciendo. Podría aparecer leche si exprimes un poco los pezones. Debo decir que a mi ni me sale leche ni nada de nada. 

Según pasan las semanas notaremos más y más los movimientos del bebé ya que ahora tiene menos espacio y todo queda más apretadito. Es normal que pueda llegar a hacernos daño con alguna mala patada o alguna posición que adopte dentro pero sin embargo sentirlo moverse nos suele tranquilizar (que la que diga lo contrario miente). A estas alturas podemos ponerle música y hablarle mucho más ya que lo recordarán tras el nacimiento.
Es posible que esos mismo movimientos del bebé no nos dejen dormir bien y nos despertemos en mitad de la noche sin vistas a volver a conciliar el sueño, no pasa nada, el insomnio es frecuente en el tercer trimestre.
Lo importante, como en las anteriores semanas, es procurar no dormir boca arriba y sí hacerlo sobre el costado izquierdo, aunque a mi me gusta más el derecho por ejemplo. Para el insomnio puede ser bueno tomar una tila o una infusión de melisa. 


Por otro lado, es en la semana 28 cuando se indica la vacuna de la gammaglobulina antiD para esas mujeres que son RH negativo y se administra por vía intramuscular. Si tras analizar el RH del bebé este resulta positivo tendrás que ponerte de nuevo otra vacuna a las 48h de dar a luz.

Como siempre hoy también hablamos de estrías. A mi me han aparecido a lo bestia unas marcas raras y moradas (¿estrías?) haciendo un círculo al rededor del ombligo. En general suelen aparecer en abdomen, muslos, caderas y pechos. En mi caso los muslos no me han engordado, el abdomen va bien al igual que los pechos y en las caderas ya tenía estrías derivadas de mi post-adolescencia. Lo esencial como digo siempre, es mantener bien hidratada la piel y beber mucha agua.

A estas alturas del embarazo, el útero mide unos 30cm desde el pubis y lo normal es que hayamos engordado entre 11 y 15kg. En mi semana 30 yo pesaba 6kg de más, asi que cada mujer es un mundo. Lo importante es disminuir la ingesta de sal para evitar retener líquidos y que se hinchen los tobillos, las manos o la cara. 

Si aún no has empezado las clases de educación maternal...¿a qué estás esperando?


¿QUÉ LE PASA AL FETO?

Entre la semana 27  y 29 el bebé ya pesará sobre 1kg y 1250kg y medirá de 34cm a 37cm aproximadamente. 

El sistema nervioso central se está desarrollando, dejando de tener una superficie lisa y apareciendo surcos e identaciones, aumentando también su peso.
Ya tiene grasita bajo la piel, lo que empieza a darle un aspecto redondeado y rollizo, tiene pestañas, cejas y puede abrir/cerrar los ojos.


la cabeza sigue siendo mayor que el abdomen, pero estas medidas suelen invertirse hacia la semana 35. En mi caso el peque viene siendo cabezón y el paso de las semanas no parece que lo cambie.

A partir de ahora el crecimiento continúa pero ya no será tan rápido, el bebé empezará a ganar más peso. 

MIS SEMANAS 27, 28, 29 Y 30.

Síntomas, emociones y estado de salud en general:
-Ir al baño más a menudo, ya no aguanto más de dos horas sin pasar por el baño, salvo que no beba casi agua. Empiezo a levantarme alguna vez por la noche, por el momento es muy ocasional.
-La necesidad de azúcar o chocolate es casi imperiosa, ahora ya llevo 6kg desde el inicio del embarazo. 
-Sigo sin estreñimiento, sigo con supernariz, el flujo igual, no he tenido pies hinchados.
-En ocasiones me duele la espalda la zona lumbar, creo que es la famosa ciática. Me temo que eso ya solo irá a más, sobre todo si estoy mucho tiempo de pie y no me muevo lo suficiente o en su defecto me muevo demasiado.
-Tengo una barriga de apariencia normal y gigantesca, esto ya no va a menos.
-Llevo notando las famosas Braxton Hicks desde hace mucho tiempo, pero cada semana se hacen más notorias y la tripa se pone más dura.
-El ombligo ha decidido hacer una visita al mundo exterior desde hace tiempo, pero ahora peor, está totalmente deformado, y no os doy más descripciones por que me da grima hasta a mi.
-El enano se mueve que da gusto, una pasada oiga.... No tiene intención de parar, ademas se nota todavía mucho más a traves de la ropa y la piel cada centímetro que se mueve, la gente ya no sabe si llevo una criatura o un alien.

Como está el bebé:
El chiqui está como quiere. Con 27-28 semanas (más o menos) me hicieron una eco y el peque pesaba ya 1kg. En la semana 29+3 me hice la eco 4D y la criaturica ya pesaba 1,450g. Vamos, que viene engordando casi 500g por cada quincena, que a este paso llegaremos a la semana 40 con un niño de 4kg de peso. Al tiempo!

El querubín, todo rollizo a sus 29 semanas y pico, sonriendo y tocándose las pestañas.

Por lo demás está genial, seguimos sin saber bien el tema de los pies, pero no nos importa demasiado ya que del resto está estupendo. La gine de AR nos ha comentado que los huesos largos están bien, y eso es importante.



jueves, 5 de diciembre de 2013

Hablando de dolor y tristeza. ¿Quién gana la partida?

No tenía pensado hablar sobre estas cosas aunque las he pensado siempre y tengo reflexiones sobre ellas, pero últimamente no paro de leer comentarios que me molestan un poco. Está claro que opinar es libre y cada uno puede decir por su boca (o sus dedos) lo que le da la gana, pero al menos, debería de ser un argumento bien reflexionado. Será que estoy acostumbrada a pensar antes de soltar cualquier memez que me venga a la mente y la que debería mantenerse al margen soy yo.

Lo que os vengo a exponer hoy aquí es esa especie de ''competición'' por '' a ver quien lo ha pasado peor'' que lleva el ser humano metido en la cabeza. A mi parecer, el dolor o el sufrimiento no es algo con lo que uno se deba medir por que cada persona lo vive de forma diferente.

Empiezo por lo último.... Al igual que sigo blogs con chicas que padecen mi problemática (una malformación uterina) también sigo blogs de chicas que luchan contra su infertilidad. Yo no sé qué se pasa en ese caso por que gracias a Dios no soy infértil, pero medirse o compararse unas a otras en función de su conocimiento o desconocimiento de la problemática me parece realmente feo.

No he tenido el disgusto de conocer personalmente a dos personas que siendo infértiles (da igual la causa que lo motive) hayan expuesto el porqué su infertilidad puede ser más dura o difícil que la de la otra. ¿Es que acaso el problema no es el mismo? ¿por qué dividirnos entonces?
La mayoría se apoyan y reman hacia un fin común que es salvar ese obstáculo, da lo mismo si has pasado por 3 o 10 tratamientos, si lo sabías desde los 17 años o te enteraste con 30... el caso es que algo impide cumplir un sueño común para todas, que es ser madre.
Y si esto para mi es así, lo siento, pero no me cabe en la cabeza algunos comentarios que se hacen en los blogs.

Sucede lo mismo con las pérdidas gestacionales. No logro comprender porqué alguien puede hacer pensar que tu dolor es menos dolor por unas semanas de diferencia.... ¿no era tu hijo? ¿no lo querías desde el primer minuto? Entonces... ¿no estás sufriendo igualmente?.

Nos empeñamos en ser más que los demás en todas las facetas de nuestra vida, incluso en el dolor, y eso me parece muy feo y además dañino. Yo tuve la suerte de que nadie me dijo que al menos haberlo perdido tan temprano era mejor que perder mi embarazo más tarde, pero hay muchas mujeres que han tenido que oír eso y me parece una barbaridad.

Mi dolor es mio, nadie puede medirlo ni compararlo y solo yo se como expresarlo si me parece o como llevarlo hacia mi interior si es lo que necesito. Afrontar una pérdida gestacional es muy duro y muy difícil, quedas marcado para toda la vida, una herida en el alma que siempre está aunque con el paso de los años no se haga notar. Es una cicatriz invisible para la mayoría, visible para la minoría y nunca se va.
No importa si tu bebé medía unos milímetros o si ya lo medían en centímetros. No importa si ya le podías contar los dedos de una mano o si apenas acertabas a verle un brazo. Era nuestro bebé, ese ser pequeñito e indefenso, deseado y adorado que llevábamos en nuestro vientre y al que tuvimos que despedir con mejor o peor suerte para no volver a verlo jamás.

Que feo y qué duro que las mamás que afrontan estos duelos se comparen en dolor en función del tamaño de la barriga, la situación final es la misma y aún así.... siempre habrá quien considere que lo suyo 'es peor' y te lo haga saber. Todas somos humanas y sentimos las cosas.

Hoy estoy decepcionada con esas personas que carecen de empatía y se regocijan en lo suyo como si nadie supiese lo que se siente.




miércoles, 27 de noviembre de 2013

EMBARAZO: 24, 25 Y 26 SEMANAS.

SEMANA 24, 25 Y 26 DE EMBARAZO.

Estamos ya en el sexto mes de embarazo, si es que no nos queda nada, apenas un trimestre y se acabó.

¿QUÉ PASA EN MI CUERPO?
Hace ya tiempo que nuestra barriga es grande y que el útero está por encima del ombligo. Es posible que a medida que la piel se estire notes picores molestos, concretamente a mi me picaba mucho por el ombligo que además se me salió hacia afuera (para mi desgracia).
Durante esta estapa podría aparecer sequedad o irritación de los ojos que se puede solucionar con colirio de farmacia.
También podrías encontrarte con que los pies han crecido misteriosamente, no solo por los pies hinchados sino que hay una hormona (relaxina) que segregamos en el embarazo que provoca la relajación de los ligamentos y los huesos de los pies se separan. A decir verdad a mi esto no me sucede, lo mismo que tampoco se me han hinchado los pies.

Si ya te has hecho la analítica y el Test de O'Sullivan es probable que te hayan dado los resultados, y si eres afortunada, podrás librarte del suplemento de hierro. En este periodo las reservas de hierro bajan bastante de tal forma que podrías sufrir anemia. Si te encuentras cansada, tienes la piel y mucosas pálidas, mareos o palpitaciones es posible que tengas que tomar suplemento de hierro o cambiar la alimentación. 

Podrías volver a sentir algunos malestares más típicos del primer trimestre como ardores o reflujo debido a la compresión del útero sobre el estomago. Eso añadido a los gases debido a la compresión del útero sobre las asas intestinales, deberemos evitar bebidas gaseosas pudiendo tomar infusión de manzanilla o anís para las molestias.

Otro cambio notable físico es que ahora notes que tienes más pelo y la melena está suave y brillante, esto suele causar mucha felicidad a las mamás que tienen poco pelo y muy lacio, sin embargo no todo es 'deal', ya que el vello aparecerá también en otras partes del cuerpo como el mentón, la tripa o los pechos. Estos cambios son pasajeros, una vez des a luz desaparecerán.

Si aún no padecías dolores lumbares será a partir de ahora cuando podrías tener alguna molestia puntual, lo mejor es mantener una postura adecuada y realizar algún ejercicio para aliviar las molestias.
Es posible que empieces a notar fatiguillas, como que te falta el aire, y es que el cuerpo demanda más oxígeno y a que el diafragma se ve empequeñicido por el crecimiento del útero.

En este tiempo es habitual notar muy activo al bebé por la noche, cuando ya estás tumbada. 

¿QUÉ LE PASA AL FETO?
En caso de que se produjese un parto prematuro, nuestro bebé podría tener posibilidades de sobrevivir ya que los pulmones empiezan a producir el surfactante pulmonar que le permitiría respirar fuera del útero.
En este momento, el bebé engorda sobre los 100g semanales. Sus órganos están formados y continúan madurando.

El bebé nada alegremente, todavía tiene mucho espacio y puede moverse y cambiar de posición con libertad, durmiendo unas 20h diarias con breves periodos de actividad. Es en este momento cuando el bebé empieza a reconocer y responder a estímulos externos. A través del liquido amniotico saborea lo que nosotros comemos ya que puede sacar la lengua y moverla hacia los lados, además de percibir olores. 
Ya puede abrir y cerrar los ojos pero apenas puede percibir luz, salvo las muy brillantes.

En estas semanas el pelo empieza a definirse con un color y textura determinada que podrían cambiar una vez nazca. Lo mismo pasa con el color de ojos, que no está totalmente definido ya que necesita de luz para que los pigmentos terminen de formarse.
En estas semanas el bebé medirá entre 25cm y 28cm. Su peso rondará entre los 330g y los 900g.


MIS SEMANAS 24, 25 Y 26.

Síntomas, emociones y estado de salud en general:
-Ir al baño más a menudo, ya no aguanto más de dos horas sin pasar por el baño, salvo que no beba casi agua.
-La necesidad de azúcar o chocolate es casi imperiosa, pero aún así sigo pesando 60kg de nada. 
-Sigo sin estreñimiento, sigo con supernariz, el flujo igual, no he tenido pies hinchados.
-En ocasiones me duele la espalda la zona lumbar, creo que es la famosa ciática. Me temo que eso ya solo irá a más.
-Tengo una barriga de apariencia normal y gigantesca. Cuando estoy de pie la barriga parece uniforme pero en realidad 'el bulto' se mueve a sus anchas por mi lado izquierdo.
-Llevo notando las famosas Braxton Hicks desde hace mucho tiempo, pero cada semana se hacen más notorias y la tripa se pone más dura.
-Por la noche  estoy durmiendo bastante regular, ya me estoy despertando casi cada noche de madrugada para ir al baño.
-El ombligo ha decidido hacer una visita al mundo exterior.

-El enano se mueve que da gusto, una pasada oiga.... Me tiene las costillas izquierdas machacadas, soy su Xilófono particular y menudas canciones que se trae.

Como está el bebé:
Mi niño está como quiere, que no para, me da unas patadas que a veces ne deja asustada. Ya pesa 1kg y está enorme aunque dentro de los percentiles normales. Sigue en cefálica (a dios gracias) y seguimos sin saber cómo serán sus pies por que los tiene incrustados en mi esternón, que lo mismo un día rompe la piel y me sale uno de ellos, de verdad que intenta subirlos por encima del hueso, yo me acojono a veces.

 Y esto es todo!! Espero que, como siempre, os haya sido útil. Un abrazo!



viernes, 22 de noviembre de 2013

ANIVERSARIO DE TU PARTIDA mi niño del agua.

Hoy cumple un año de mi primer aborto. Aunque ya mi pequeñísimo bebé se había ido, no fue hasta un 22 de Noviembre cuando se manifestó el hecho, y la forma, ya os la imagináis. Lo único que agradezco es que fuese de forma natural, sin un frio quirófano por el camino.

Hoy cumplo 31 semanas de embarazo. Estas cosas te provocan sentimientos encontrados, siempre lo digo. Pero hoy no he tenido tiempo de ponerme melancólica y creo que mi bebé no se merece que su madre esté triste cuando él vive feliz en mi interior.

A estas horas, estas mismas en las que escribo (20.36) me dirigía por la calle llorando a casa. No era un camino muy largo, un rato andando, pero el autobús era demasiado público y yo no iba a poder parar de llorar.
Me hice el camino sola, en la fría oscuridad de la calle, evitando zonas bien iluminadas y bares. Mirando al suelo cada vez que la gente se me cruzaba y evitando sollozar cuando alguien me venía por detrás.
No fue una buena tarde, ni una buena noche. En realidad no fueron buenas semanas ni meses tras el día de hoy hace ya un año.

El día de hoy es una de esas fechas que se te quedan grabadas a fuego. La primera es el día que ves el positivo (9/11/2012). La segunda la FPP que sueñas que llegue para ver a tu bebé (17/07/2013) y la tercera el día de su partida (22/11/2012) esa fecha que nadie debería tener que recordar nunca.

Aún así, me considero afortunada. Yo solo tengo que recordar esas fechas y las nuevas que estoy viviendo, pero otras mujeres llevan en su piel una lista muy dolorosa de números y años, algunas incluso me leeis.

Hoy quería encender una velita por mi bebé del agua, no sé si tendré valor. Cuando lo haga romperé a llorar, y en realidad me siento dichosa y feliz por mi pequeño pateador. Ese que me recuerda que él ha venido para alegrarme la vida y que las penas a veces, quedan un poco atrás.

Donde quiera que estés bebé, hasta pronto.

martes, 29 de octubre de 2013

INCOMPETENCIA CERVICAL: CERCLAJE Y PESARIO

Hace ya mucho tiempo que una de vosotras me preguntó que era un cerclaje. Mi intención era poder responderle con prontitud y saciar su curiosidad pero... o me he vuelto una abandonada o estoy acumulando lagunas del tamaño del lago Victoria. Total, que he visto el borrador aquí solito y abandonado y he decidido empezarlo y acabarlo.

Para empezar la incompetencia cervical es la incapacidad del cuello (cérvix) del útero para permanecer cerrado hasta el final del embarazo. Lo normal es que el cuello del útero adelgace hacia el final del embarazo para prepararse al parto, sin embargo, si presentas incompetencia es posible que el cuello se abra antes de llegar a término originando un aborto espontáneo tardío o un parto muy prematuro.

Se estima que un 25% de los abortos espontáneos que se producen tras la semana 16 están relacionados con este problema.

Pero... ¿sabemos qué lo causa?. Desgraciadamente en la mayoría de hospitales y clínicas no hacen nada hasta que ya es tarde, es decir, hasta que pierdes un embarazo o incluso varios pasadas las 12 -14 semanas de gestación sin que ello implique que esta se haya interrumpido.
Aunque nadie sabe con seguridad qué lo causa, los principales motivos de riesgo son:

-Embarazo múltiple (especialmente trillizos, por que el peso es demasiado para el cuello).
-Desgarro del cuello uterino en un parto anterior.
-Abortos espontáneos tras las 16 semanas de gestación (normalmente esto sucede precisamente por tener un cuello débil y no al revés).
-Cuello mal desarrollado.
-Antecedentes de conización cervical debido a citologías vaginales anormales.

-Daños en el cuello uterino producidos por procedimiento quirúrgico.
-Infección intrauterina.

Presentar este problema no duele, lo único que pueden hacer es llevar un control en Alto Riesgo durante el embarazo, con revisiones del cuello regulares y mediciones para asegurarse de que no se acorta y en caso de que así sea tomar medidas.

Si presentas incompetencia cervical presentarás los siguientes problemas:
-Cuello corto demasiado pronto durante el embarazo: Se considera corto cuando pasa de los 3 o 4cm habituales (cuello largo y cerrado) a los 2,5cm o menos.
-Parto prematuro (antes de las 37 semanas).

Habitualmente para prevenir las consecuencias de la incompetencia cervical se suele practicar un cerclaje cervical pero hoy por hoy se prefiere usar un pesario.

CERCLAJE CERVICAL.
El procedimiento es:
-Sutura del cuello uterino con un hilo fuerte, preferiblemente entre las 12 y 16 semanas que se quitará hacia las 37 semanas de embarazo para que el trabajo de parto suceda de forma natural.

-Medicación para prevenir un aborto espontáneo causado por la cirugía.

El cerclaje cervical tiene sus indicaciones en la profilaxis y tratamiento de la incompetencia cervical.

Diferenciamos tres tipos de cerclaje:

1. El cerclaje se considera profiláctico o electivo (o primario) cuando se realiza de forma
electiva por historia previa de incompetencia cervical antes de evidenciar cambios en el cérvix
y generalmente suele realizarse entre las 13 y 16 semanas de gestación.

Únicamente se ha demostrado la eficacia del cerclaje profiláctico en:
- Pacientes con historia de tres o más pérdidas fetales en el segundo o inicios del
tercer trimestre en el contexto de cuadros clínicos compatibles con incompetencia
cervical.
-Aunque no existe evidencia en este punto, indicaremos un cerclaje electivo también
en aquellas pacientes que presenten dos pérdidas fetales en el segundo o inicios
del tercer trimestre documentadas.
-Cabe considerarse en pacientes que presentan una pérdida fetal en el segundo o
inicio del tercer trimestre después de una conización.

NO existe evidencia científica que demuestre que sea útil el cerclaje profiláctico:
a) en población de bajo riesgo,
b) en gestaciones múltiples,
c) en mujeres con cérvix corto (15 mm o menos) sin historia de parto
pretérmino en gestación anterior,
d) en pacientes con historia de una o dos pérdidas fetales y en aquellas con
evidencia de otras causas de parto prematuro.

2. El cerclaje terapéutico secundario que se realiza tras la detección, en el seguimiento
obstétrico, de modificaciones en el cérvix antes de las 26 semanas de gestación. Se realiza
en pacientes con un riesgo potencial de parto pretérmino. Suele ser practicado de urgencia.
3. El cerclaje terapéutico terciario, en caliente, de rescate o “emergent cerclage” que se
realiza en pacientes que presentan la membrana amniótica visible a través del orificio cervical
externo o en vagina.

TÉCNICA DEL CERCLAJE
1. Anestesia general o locorregional.
2. Posición de Trendelenburg.
3. Aseptización con solución de clorhexidina.
4. Colocación de valvas anterior y posterior.
5. Pinzamiento de labio cervical anterior posterior.
6. Introducción de las membranas fetales en la cavidad uterina. Manipulación mínima de las
membranas prolapsadas. La distensión de la vejiga con suero mediante sonda de Foley
parece ser una técnica útil para dicho objetivo.



PESARIO
El pesario es un anillo de silicona (no superior a 40€) que es introducido en la vagina de la embarazada. Una vez en la matriz se despliega y actúa como el cerclaje pero sin pasar por suturas. Es, por decirlo de alguna forma, una especie de tapón. Una vez puesto se retira en la semana 37 para que se produzca el parto en su momento. En ocasiones puede moverse pero te lo pueden colocar de forma sencilla en cualquier momento.



Por suerte no os puedo hablar de experiencias personales, por que he tenido la suerte de ganar esa batalla. Aunque no te lo dicen, las malformaciones uterinas a menudo vienen asociadas con incompatibilidad de cuello, el útero no estira lo suficiente y el cervix acaba dilatando lo que provoca un parto demasiado prematuro o en su defecto  un aborto tardío donde el bebé no tiene posibilidad de vivir.

A la mayoría de las que lo padecen les piden además reposo y tomar progesterona. Y desgraciadamente una buena parte de las que lo sufren lo saben por pérdidas anteriores, de forma rutinaria no se suele mirar demasiado el cuello y luego pasa lo que pasa. 

Espero que os haya resultado interesante.