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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Ideas para almacenar y guardar ropa de bebé

Llamadme loca, pero lo que a mi me gusta guardar cositas pequeñas no es normal. No hablo de organizar bisutería, alfileres o piedras del parque sino de las cosas del bebé.

Pichón, que ya empieza a quedarse lejos del bebé que fue -y del término bebé en general- tiene bastantes cosas guardadas, no para él logicamente porque ya no le valen, sino para los que vengan bien sean nuestros o de los tíos.

Algo que disfruté de hacer mucho en el embarazo fue organizar, clasificar y ordenar la ropa por tallas y estación. Ese fue mi síndrome del nido, por decirlo de alguna manera. Pues que cuando me dieron toooda la montaña de ropa de bebé todavía no teníamos el piso como Dios manda, la clasificación la hice en casa de mis padres y me lo pasé pipa. Eso de coger bodys de distintos tamaños y pensar que es muy pequeño o demasiado grande es una sensación indescriptible. Luego los bebés nacen, crecen  se reproducen y miras la ropa que se les ha ido quedando pequeña y piensas que en qué momento creíste tu que ese pijamita verde era enorme para tallar 6 meses cuando ya le ha quedado pequeño recién cumplidos los 5.

Cuando estás embarazada toda la ropa de bebé parece gigantesca, especialmente los pijamas enteros. Repitiendo el mismo ejemplo de antes, cuando Pichón cumplía un año y yo clasificaba la ropa talla 2-3 miraba los pijamas boquiabierta de lo grandísimos que me parecían, y las camisetas se me antojaban para un niño de 4 años. Ahora, los llena, y a mi me vienen los recuerdos de aquellos meses en los que no me parecía que el tiempo fuese a pasar taaaaan rápido. Pero venga, que no me lío.

Las manchas fantasma.

Un daño colateral de la lactancia materna es el contenido en grasa que tiene la leche, y que si por cualquier motivo toca la ropa del bebé es muy probable que ya quede ''marcada'' de por vida.

 Me explico: Pichón usó pezonera practicamente toda la lactancia, esto suponía que a veces la quitaba sin querer o se soltaba por un mal movimiento cuando Pichón estaba dormido. Esto hacía que hubiese un pequeño charquito al final y al quitarla se vertiera parte del contenido, o mismamente que al quedarse dormido dejase resbalar los últimos tragos.
¡Ponle babero! Pensaréis. Ya, ya, el problema es que los baberos me parecen un rollo para un recién nacido, como que no le veo cómodo. Los usé pero sin atar, se los ponía entre el cuello y la parta baja de mi pecho para que, en caso de goteo, no le mojase la ropa porque además habría que cambiársela después.

Aún con todo, es inevitable. La lavas, se seca y la guardas impoluta, pero cuando vuelves a abrir esa caja varios meses después, las manchas amarillas en la zona de los hombros -o donde caiga la leche- hacen acto de presencia. Es como un hecho paranormal, lo vuelves a lavar, se seca y lo guardas impoluto. Y vuelves a abrir la caja varios meses después y ahí sigue, la maldita mancha, como si fuera un fantasma del pasado.
A día de hoy no he encontrado la solución para que no aparezca.

Dónde y cómo guardar la ropa.

Yo le he ido guardando por tallaje y estación. Para empezar he pasado de cajas de cartón o bolsas de plástico porque ese es el principal motivo de deterioro de la ropa, por lo que me hice con un arsenal de cajas de plástico con tapa.

1. Hice distintas torres:
-Bodys.
-Camisetas.
-Pantalones.
-Varios (calcetines, guantes, gorritos, baberos...)


Ropa de Pichoncete de 0 a 3 meses.

2. La caja la dividí en dos, en una mitad metí la ropa de manga larga y más gordita y en la otra de manga corta y más veraniega. El caso es que poca ropa os coincidirá así y más bien será cuestión de tallas. Por ejemplo, Pichón tiene prácticamente toda la ropa de 0-6 meses de otoño invierno, con alguna cosa de manga corta y primaveral por el medio que he puesto al final. Luego toda la de 6-9 es de verano, y a partir de ahí vuelta al invierno. Teniendo en cuenta que esto es Galicia, es probable que en zonas de climas extremos os suceda lo mismo y acabéis simplemente guardando por tallaje y no por estación.

Al principio y por comodidad iba guardando según se le iba quedando pequeño, al final cada semana iba a la caja a guardar y me parecía un rollo -luego os digo el porqué- por tanto, decidí que iba a acumular en uno de sus armarios la ropa que no utilizaba hasta que hiciese el cambio completo de talla y así poder guardarla toda de una vez, bien ordenada. A día de hoy es como lo sigo haciendo.
Luego, al meter según queda pequeño te encuentras que toda la ropa de recién está al fondo, y de cara a un nuevo uso no me parecía cómodo  y le di otra vuelta de tuerca: acumulaba dos tallas de ropa y metía primero la grande y luego la pequeña.

Siento nostalgia bebil.

La primera caja que cerré va ordenada así: de abajo a arriba, 3 meses, 1 mes y recién nacido. La próxima vez que la abra tendré primero lo de recién nacido y no la talla 3. Esto ya son manías de una.
3. Para separar entre tallas y que no se mezcle la ropa utilicé las toallas de baño que se le fueron quedando pequeñas en ese tiempo. Si no tienes puedes usar algún tipo de bolsa de plástico o papel de burbujas (recuerda, el cartón y el papel deterioran la ropa).

Separador entre tallas, una toalla.
4. Para terminar, una vez que la caja está completa, la cierro bien y la encinto en la junta de la tapa con la caja con cinta de carrocero. La intención es que no se me puedan colar arañitas o bichos varios, que no entre polvo y demás. La principal desventaja es que si algo podía respirar la ropa, de esta forma no respira nada, pero en mi casa tenemos habitantes salvajes que nos entran por la terraza y ya nos hemos llevado sorpresas entre la ropa, me daría mucha rabia sacar las cositas de bebé y encontrarme una araña muerta en el medio.

Caja terminada y bien cerrada. Protección anti bichos.

5. Marcar la caja: lo que hay dentro y la talla. Luego almacénala donde más te guste.

Y de regalo, una de Pichón jugando con la ropa mientras la guardaba.



Y vosotras, ¿Cómo habéis organizado la ropa de vuestros peques? ¿Cajas, armarios, la habéis regalado directamente?

jueves, 12 de noviembre de 2015

Marcas que valen la pena.

Las que me seguís a menudo ya sabéis que yo soy firme defensora de contar lo bueno y lo malo de las cosas, especialmente de las marcas o productos que uso. Que no me caso con nadie, vamos.

Hoy no vengo a hablar de ningún producto para bebés, más bien de un producto familiar. No, tampoco es una entrada patrocinada, lo hago porque quiero y por que es lo justo. En nuestra casa consumimos mucho volumen de productos de Postres Reina. Somos fans absolutos. Empecé por las gelatinas para mis talleres para niños y luego seguí con las natillas con galletas -deliciosas- antes del embarazo, durante y después.

domingo, 12 de enero de 2014

Hoy va por ti

Llevo días queriendo escribiros mi parto y mi postparto, la hospitalización de mi principito en Neonatos y mi estancia larga en maternidad por anemia severa, pero sinceramente, después de esto no me apetece demasiado. 
El mismo día yo sufrí y vi la gloria y ahora estoy llena de emoción contenida, pero otras vieron la gloria y ahora les toca sufrir con un torbellino de emociones. Y no es justo.

Se que me vais a entender, voy a escribir las entradas que quería, pero las iré publicando cuando tenga un poquito más de ánimo, por que para mi ha sido un poco duro que el mismo día que mi hijo partía a otra planta solo a una compañera de viaje le tocase acompañar a la suya por un camino mucho más oscuro.

Solo comentaros que estamos muy bien, aunque todavía ingresados.



domingo, 29 de diciembre de 2013

Última ecografía de embarazo.

El viernes pasado tuve mi última ecografía en la unidad de Diagnóstico Prenatal por ser de Alto Riesgo. Para quien no se haya enterado muy bien, me hacen una ecografía mensual para controlar el crecimiento del bebé y valorar el útero por mi malformación.

Tenía ganas de ir a la ecografía, como a todas las anteriores, pero a esta me apetecía más por ser la última y por que quería agradecerle a la doctora  el cariño con el que nos atendió siempre. Desgraciadamente justo en mi última ecografía ella no estaba, pero nos atendió otro especialista igual de amable y profesional, incluso cambiamos de sala lo cual no me gustó nada por que en ella no había pantalla para que yo pudiese mirar y de principio me perdí todas las mediciones ( yo que siempre quiero saberlo todo), las pudo mirar un poco el futuro papá pero me temo que no se fijó en los valores...

A esta altura del embarazo (36 semanas que hice el viernes) el tumbarme en la camilla es casi una tortura, sobre todo por que no te dejan incorporarte mucho y mi espalda se resiente. Por suerte la enfermera me puso un montón de sábanas bajo la espalda y la cosa ya fue mucho mejor, que ya de estar allí con el gel pringoso al menos estar cómoda, digo yo.

Mientras hacía las medidas hubiese jurado que también me midió el cuello por lo mucho que tuvo que bajar el ecografo, le pregunté a mi chico pero dijo que no, que solo le medía el cabezón al enano. ¡Pues vaya! Tenía que medir el cabezón prácticamente desde el pubis por que ya la tiene encajada, y además tenía la cara hacia adelante, es decir, mirando como hacia nosotros... Pobrecito, le va a quedar la nariz chata jajaja.

Lo único con lo que me pude quedar, son con los datos que le daba a la enfermera de forma verbal, es decir, que de líquido está bien, que tengo la placenta en la cara anterior (esto es que en su día se insertó como en el lado del ombligo, por decirlo de alguna forma) y que está en un Nivel 3. El tema de los niveles es algo que oía por primera vez ya que en las anteriores nunca hicieron referencia a ningún tipo de nivel de la placenta, y como una es curiosa por naturaleza me jarté de buscar en internet, el resultado es este.

La placenta puede clasificarse en cuatro grados de madurez (0, I, II, y III) y es durante el segundo y tercer trimestre cuando la placenta sufre los cambios fisiológicos suficientes para permitir esta clasificación en función del aspecto de las calcificaciones intraplacentarias:

-Placenta G0: ecográficamente se ve homogénea la placa basal (cerca del útero) y la placa corial (cerca del feto). Placa coriónica lisa sin áreas de calcificación.
-Placenta GI: Posee pequeñas zonas de color blanco en la ecografía. En la placa corial se identifican ciertas calcificaciones finas y onduladas, dispersas al azar. La placa basal no presenta calcificaciones.
-Placenta GII : Placenta cuya placa basal se identifica en su totalidad y da la impresión de estar separada del miometrio. La placa corial se ve con un perfil muy ondulado y calcificaciones difusas. La placenta no es homogénea debido a las ecogenicidades en su espesor por el depósito de calcio. Los tabiques que penetran en la placenta no confluyen.
-Placenta GIII: Placenta con gran depósito de calcio a todos los niveles. Los tabiques de ambas partes de la placenta confluyen y se fusionan entre sí. Se observan zonas de calcificación y degeneración. 

Presentar una placenta Nivel o Grado III en mi tiempo (36s) al parecer es lo más normal, se considera que el feto y la placenta ya están maduros. Sin embargo presentar un grado II o III antes de la semana 34 significa que la placenta envejece prematuramente, pudiendo llevar a pensar que el bebé desarrollará una restricción en su desarrollo por insuficiencia placentaria.

En general, la clasificación se usa para determinar el momento evolutivo de la placenta.
Acto seguido el ecografista usó el doppler para ver la arteria umbilical y la cerebral, dio unos valores (0,42 y 0,46) que no he conseguido averiguar qué significa pero el resultado final de la ecografía fue que el enano está estupendamente. Después de medir y analizarlo todo el especialista giró el monitor y me fue enseñando punto por punto todas las partes del bebé, a saber que en esta he visto muy claramente al peque, detalles como el lóbulo de la oreja, la nariz (y no el hueso, sino la carnecita) y sus agujeritos, los labios perfectamente definidos y las yemas dentales (los futuros dientecitos!), las órbitas de los ojos, cada dedo de cada mano, el estómago lleno de líquido y como se hinchaba cuando tragaba, los riñones, la bolsa escrotal (sí, le vi hasta los testículos en detalle, para que veais que nunca ha sido tímido) y luego por último piernas y pies.
El peso estimado según las mediciones es de 2,900g y teniendo en cuenta que en las últimas semanas ganan casi otro kilo..... en fin, lo que yo vengo diciendo, que como las medidas estén bien voy a sacar un bicho de 4kg y yo soy tirando a estrechita.

El comentario final al acabar fue ''ya no das más de ti'' dicho por el ecografista, me reí por que la verdad es que yo ya no sé de donde voy a sacar más piel para esta criatura y la zona del ombligo la tengo muy mal ya, pero luego me fui queriendo saber a qué se refería ¿es que vio que había posibilidades de que nazca antes? En fin, ya no lo sabré hasta el día 7 que tengo consulta en AR, la última también.

Salimos muy contentos, como siempre. El papá encantado por que su enano está hecho una bolita y yo reafirmandome en mis teorías: 4kg, 4kg, ai dios mio, 4kg.... Y es que no me hace falta ser muy lista en matemáticas (que no lo soy, para nada) para saber que si cada 15 días gana unos 500g desde hace meses, cuando llegue a su fecha estará en 4kg si es que no es más. 

Si es que ya no me queda nada... Madre mía, 25 días. Queremos que llegue a su FPP pero nos da en la nariz que el peque se nos va a adelantar, son de estas cosas que se sienten, ojalá nos equivoquemos.

¡Un abrazo!



miércoles, 25 de diciembre de 2013

Miedos de embarazada primeriza.

Tener miedo es normal, en todas las facetas de la vida y no solo en la maternidad. A las madres primerizas se nos presupone mucho miedo, son de estas cosas que yo no acabo de entender.

Vale, es normal tener un poco de miedo durante el embarazo sobre todo si has pasado por situaciones difíciles (pérdidas gestacionales, dificultad para lograr un embarazo, enfermedades....), siempre nos asalta la duda de si el bebé estará bien, si crecerá adecuadamente, de si no se mueve demasiado hoy.... Pero lo que se lleva la palma sin duda alguna es el tema 'PARTO'. Lo pongo en mayúsculas por que cuando estás en la recta final o la gente te ve con un barrigón descomunal (que les hace pensar que un día revientas o te quedan dos días para dar a luz) empiezan a preguntarte sobre si estás nerviosa o no y acto seguido te cuentan algún parto tormentoso, el suyo o el de la vecina del tercero eso da lo mismo.

Creo que os he comentado ya alguna vez que yo no le temo al parto, es un acto natural que lleva sucediéndose desde que existe la humanidad y se que mi bebé vendrá a este mundo de una forma u otra. Desde luego me gustaría que fuese lo más natural posible, poco medicalizado y respetando mis preferencias pero no tengo miedo a una posible cesárea ni a la recuperación. No temo al momento en sí, no le tengo miedo al dolor de las contracciones.
Sí, yo soy esa embarazada rara. Y aún así la gente se empeña en meterme miedo en el cuerpo ¿porqué hacen eso? ¿Se sienten mejor metiendo miedo a las embarazadas o es un aviso? Nada, que no lo entiendo.

Últimamente todas las mujeres (y algún hombre) se empeña en contarme sus experiencias, sus traumas y sus cosas varias. Cuando alguien empieza a contarme cosas demasiado tristes (abortos, fetos muertos....) siempre hay alguien para decir....''bueno pero no vamos a hablar de eso que a ella le va a ir todo muy bien, ya verás...''. Oye, se agradece, pero casi mejor no haber empezado a hablar de cosas demasiado tristes cuando voy a vivir una de las más emocionantes y felices de mi vida, qué poco tacto.
De todas formas por mucho que me insistan, no me da la gana, no tengo miedo y nadie me lo va a infundir por mucho que insista, leñe.

Tras haber analizado un poco todas esas ''insistencias'' de meterme miedo en el cuerpo he hecho una lista que yo creo que todas las embarazadas hemos tenido alguna vez, en diferentes grados.

-Miedo a la pérdida. La mayoría de las embarazadas vive en una nube cuando ve el buscado positivo, y prácticamente ninguna piensa en las cosas negativas que podrían pasar, normal por otra parte. En mi caso es diferente, por que ya sabía a lo que me atenía con mi malformación de útero por lo que una pérdida gestacional entraba dentro de mis planes, a pesar de que recé todo lo que sabía para que eso no sucediese. Y sucedió. Es un mal trago para todas y hasta que a una no le pasa no se hace consciente de este miedo. Para mi este fue uno de mis grandes miedos hasta casi las 26 semanas, el miedo a volver a perder otro embarazo, a un aborto muy tardío sin viabilidad fetal.... en fin. Si tengo que meter algún miedo en mi mochila este fue sin duda el mayor de todos.

-Miedo a una malformación. Este miedo es normal, y más ahora con todo el tema de la nueva Ley. Para nadie es plato de buen gusto que le digan que su bebé querido viene con un problema (da igual la índole) y este miedo la sufren casi todas las embarazadas, sobre todo cuando hay que hacerse el cribado (Triple Screening) o cuando se acerca la Ecografía Morfológica (20 semanas). Yo siempre estuve muy tranquila en todas esas pruebas, sinceramente. A mi enano le diagnosticaron pies equinovaros (varos, o zambos) en la eco de la semana 20, no con mucha precisión ya que la criatura tenía los pies bajo mis costillas y no los dejaba ver, pero sí una sospecha que se confirmará o no dentro de unas semanas, cuando nazca. El protocolo establece que si quiero puedo hacerme una amniocentesis para descartar otro tipo de malformaciones asociadas, e incluso la posibilidad de abortar, pero sinceramente.... No.
Y no por muchos motivos en los que no voy a entrar. Vamos, que ni siquiera me hice la amniocentesis, con eso ya os digo todo.

-Miedo a un parto prematuro. Con esto digo lo mismo que el miedo a la pérdida. En general una embarazada puede tener miedos normales y otros fruto de la personalidad de cada una (cada una con sus rarezas oye) pero esta no entra en las comunes o al menos eso me ha parecido. Ninguna futura mamá piensa en si su bebé llegará antes a este mundo, con todo lo que ello conlleva. Todas pensamos en llegar a nuestra FPP felizmente. En mi caso un parto prematuro era muy posible por lo que yo sí tenía ese pensamiento en mente, un miedo que se solapó tras el primero. Una vez que pasé de la semana 30 os puedo asegurar que todo fue calma y serenidad, ni miedo a la pérdida ni al parto prematuro. En todo este embarazo me he ido poniendo pequeñas metas y una vez cumplidas las más importantes todo ha sido más felicidad (sí, más).

-Miedo al dolor. Mi embarazo está siendo maravilloso, apenas una semana con ardores muy al principio junto a esa pesadez de estómago de vez en cuando ha sido todo lo malo que lo he podido pasar. Ya en la recta final me encuentro con esos achaques varios de embarazada como puede ser no encontrar la postura para dormir, algún que otro calambre y cierto dolor lumbar ocasional. El resto ha sido genial por lo que en general no le tengo miedo al dolor, ni estoy deseando que se acabe 'la tortura' (como dirían algunas embarazadas) y desde luego no le tengo miedo al dolor de de las contracciones. Creo que buena parte del dolor es mental y  la matrona me lo confirmó en su momento. En el caso de que el dolor fuese tremendo pues siempre tengo la opción de analgesia por lo que.... ¿para qué tenerle angustiarse?.

-Miedo al parto. Este es, yo creo, el más grande y generalizado entre las embarazadas primerizas (menos yo, claro). La mayoría tienen miedo a la incertidumbre del qué pasará, de si le dolerá, de si los puntos les harán sufrir, de si empujar la va a dejar sin fuerzas para nada... No sé, yo no lo veo tan tremendo. El único miedo que tengo (y realmente no es miedo, es humanidad) es que me separen del bebé nada más nacer y se lo lleven en caso de que tengan que practicarme una cesárea, ya que mi hospital solo te lo deja 'oler' como quien dice y poco más.

-Miedo a la lactancia. Supongo que este aparece cerca del parto o tras él. Creo que lo mejor es estar bien informada y asesorada, contar con alguna asociación a la que poder llamar en caso de necesitar ayuda o  una buena matrona con la que poder exponer tus dudas. A mi la lactancia no me da miedo, tengo toda la información y si necesito ayuda la voy a pedir. Si finalmente nada funciona, pues leche en polvo, qué remedio, pero ¿miedo? Ninguno.

Esta es la lista de miedos que he podido ir reuniendo. Creo que dentro de muchos podemos englobar otros tantos, por ejemplo, a mi me acojona que a veces el enano se pase muchas horas sin dar señales ya que es un bebé tremendamente activo dentro de mi tripa, por lo que cuando pasa toda la noche sin moverse ni un pelín me levanto algo nerviosa, en cuanto se mueve se me pasa.

Y vosotras... ¿queréis añadir algún miedo o habéis tenido otro diferente?

lunes, 9 de diciembre de 2013

CLASES DE EDUCACIÓN MATERNAL: Lactancia (II)

Hoy os vengo con la segunda parte (que desastre soy) que me quedaba pendiente de las charla de la matrona sobre lactancia.¡¡Espero que os sirva!


CONSERVACIÓN Y EXTRACCIÓN DE LECHE MATERNA

- La leche materna aguanta 5 días en el fondo de la nevera (cuidado de no poner el envase en la puerta, ya que pierde frío cada vez que la abrimos).
-La leche materna aguanta 3 meses congelada.

Para extraer tenemos dos formas de proceder: manual y con sacaleches.
-Manual: Debemos estimular el pecho dando un pequeño masaje. Agarraremos bien el pecho desde abajo y apretaremos para sacar la leche. Importante siempre que vayamos a manipular el pecho tener las manos bien limpias.
-Sacaleches: Es muy importante tener un buen sacaleches y que la copa sea la adecuada. Debemos estimular la zona del pecho durante unos 5 minutos (cada uno), vaciar cada 15 minutos un pecho (alternando) y antes de volver a repetir hay que volver a masajear por 5 minutos el pecho y luego seguir vaciando.
En total el tiempo de vaciado debe ser de 2h , lo que viene siendo una toma completa y larga (unas 8 veces al día, tantas como tomas del bebé si queremos seguir teniendo la misma producción de leche).
-Para asegurar se de que el pecho se vacía hay que palparlo y no notar bultitos duros, si no que debe estar todo blando. Esos bultitos con tienen leche, si los notas deberás procurar cambiar de postura al amamantar para que se desinchen.



CUIDADOS DEL PECHO

-Usar un buen sujetador de lactancia, que no nos apriete.
-Lavarse bien las manos antes de empezar cada toma, especialmente si hay grietas.
-Estimular el pecho con un breve masaje antes de amamantar.
-Al terminar cada toma, aprovecharemos las últimas gotitas de leche para mojar la areola y el pezón. La leche tiene propiedades anti bacterianas y podremos prevenir grietas e infecciones.
-Dejar secar bien al aire unos minutos antes de taparlo y en la medida de lo posible evitar usar discos de lactancia. Si los usamos debemos estar muy pendientes de cambiarlos en cuanto se humedecen ya que un pecho húmedo produciría grietas a la hora de amamantar.
-Si tenemos un pecho muy grande para favorecer el flujo de leche una buena idea sería poner una pequeña toalla enrollada bajo el pecho.
-El pecho ha de lavarse en la ducha diaria (si es que tenemos tiempo).
-Si nos hiciese falta echar una crema, la mejor al parecer es la de Mustela. No debemos limpiarnos la crema para amamantar y debemos de estar seguras de que la marca que compremos no recomienden lavarse el pecho antes, esto quiere decir que no es adecuada.


INGURGITACIÓN

-La ingurgitación se produce tras la subida de la leche. El pecho queda muy duro, grande y redondo.
-Lo mejor para pasar esta parte es poner al bebé en el pecho con frecuencia.
-Para que el bebé pueda agarrarse bien daremos pequeños masajes en el pecho. Podemos colocar los dedos en forma de flor alrededor del pezón y apretar durante unos segundos, girando la mano de cada vez. Luego habrá que esperar a que salga un poco de leche.
-También es útil aplicar frio en el pecho (no en la areola ni pezón).


MASTITIS

-La mastitis puede aparecer si no nos libramos bien de la ingurgitación. Se trata de una infección del pecho, este se pone rojo y caliente.
-Si aparece fiebre debemos ir al médico, a ser posible con una muestra de leche recogida en casa (por ejemplo en un botecito esterilizado o uno de los que se usan para llevar cultivo de orina)
-Aplicar agua caliente para aliviar dolor. Mejor en compresas, o bien aprovechando el agua de la ducha.
-Dar el pecho cada 2h y la mejor postura para este caso es dar el pecho con el bebé tumbado boca arriba en cama y la mamá en posición de gato (imagen).





ALTERNATIVAS

Si no queremos interferir en la instauración de la lactancia pero no podemos dar el pecho tenemos diferentes alternativas:
-Extraer nuestra leche y ofrecerla en un vasito. 


-Extraer nuestra leche y ofrecerla en una jeringuilla.


-Extraer nuestra leche y ofrecerla en un relactador.


Si lo necesitamos podemos hacer uso de pezoneras, las mejores son las que tienen forma de media luna. Ya que así no se sobreviene la parte de arriba hacia la nariz del bebé y este podrá mamar mejor.

-Si nos apetece, también podemos tomar un suplemento, el que la matrona nos ha recomendado es Promil (1 sobre mañana y noche)

SEÑALES DE HAMBRE EN EL BEBÉ
-Despierta del sueño.
-Mueve la lengua hacia fuera de la boca.
-Mueve la boca como buscando.
-Comienza a hacer ruido.
-Se lleva la manita a la boca.
-Por último llora. Si esperamos a que llore será más difícil ponerlo al pecho ya que estará más agitado, debemos de ir conociendo las señales que nos hace nuestro bebé para ponerlo al pecho en su momento sin esperar a que nos avise con su llanto.

SI EL BEBÉ SE DUERME DURANTE LA TOMA....
El bebé debe terminar su toma, por lo que si se duerme podemos....
-Moverlo un poco.
-Moverle las dos mejillas a la vez.
-Ponerlo en vertical al hombro por si espabila un poco.
-Cosquillas en los pies.
-Desnudar un poco y mirar de paso el pañal.
-Por último y si nada de lo anterior funciona, pues probaremos más tarde.


EL BEBÉ AL MAMAR.
-Debe tener el labio inferior evertido, esto es, echado hacia afuera.

-La lengua debe quedar bajo el pezón y no por encima.
-Debemos asegurarnos de que mama con ritmo, esto se puede comprobar en las orejas ya que se le moverán.


OTROS DATOS A TENER EN CUENTA.
-Cuanto antes pongamos al bebé al pecho tras el parto mejor.
-Si le damos el pecho en una posición clásica, el brazo del bebé debe quedar por debajo del nuestro.
-Si finalmente desistimos y queremos pasarnos al biberón, las primeras tomas NO debe darlas la mamá por que no cogerá el biberón. Lo mejor sería que se las diese otra persona cercana ( el padre, la abuela...)
-Es importante saber quetras una buena toma el bebé debe quedarse profundamente dormido. Si queda con los ojos abiertos es que no se ha quedado lleno.
-Lo primero que debemos hacer nada más despierta es ponerlo al pecho. Si no quiere le miraremos el pañal y si este está limpio solo tenemos que tenerlo en brazos, que es lo que necesita (Palabra de matrona, amén).
-Si el bebé empieza con los cólicos has de saber que estos duran sobre 2-3h y pueden producirse desde los primeros 15 días hasta los 3 meses. Estos cólicos pueden ser debidos a una intolerancia a las proteínas de la leche.


APOYAR LA LACTANCIA.
Nosotras somos nuestro mejor apoyo, por lo que para favorecer la lactancia debemos de ...
-Beber mínimo 2L de agua exclusivamente ( a mayores todo lo demás, como leche/infusiones/zumos...)
-Beber mucho al amamantar.
-Comer pescado azul, ya que las grasas que le pasamos al bebé mejora las conexiones neuronales.
-Tomar frutos secos o levadura de cerveza (en cápsulas o escamas) mejora la producción de leche.

Y aquí se acaba la saga de la Lactancia, espero que os haya gustado. Esto todo es lo que nos ha ido diciendo y recomendando la matrona pero si alguna queréis ampliar estoy encantada de recibir vuestros comentarios y editar las entradas.

Clases de educación maternal: Lactancia (I)

jueves, 5 de diciembre de 2013

Hablando de dolor y tristeza. ¿Quién gana la partida?

No tenía pensado hablar sobre estas cosas aunque las he pensado siempre y tengo reflexiones sobre ellas, pero últimamente no paro de leer comentarios que me molestan un poco. Está claro que opinar es libre y cada uno puede decir por su boca (o sus dedos) lo que le da la gana, pero al menos, debería de ser un argumento bien reflexionado. Será que estoy acostumbrada a pensar antes de soltar cualquier memez que me venga a la mente y la que debería mantenerse al margen soy yo.

Lo que os vengo a exponer hoy aquí es esa especie de ''competición'' por '' a ver quien lo ha pasado peor'' que lleva el ser humano metido en la cabeza. A mi parecer, el dolor o el sufrimiento no es algo con lo que uno se deba medir por que cada persona lo vive de forma diferente.

Empiezo por lo último.... Al igual que sigo blogs con chicas que padecen mi problemática (una malformación uterina) también sigo blogs de chicas que luchan contra su infertilidad. Yo no sé qué se pasa en ese caso por que gracias a Dios no soy infértil, pero medirse o compararse unas a otras en función de su conocimiento o desconocimiento de la problemática me parece realmente feo.

No he tenido el disgusto de conocer personalmente a dos personas que siendo infértiles (da igual la causa que lo motive) hayan expuesto el porqué su infertilidad puede ser más dura o difícil que la de la otra. ¿Es que acaso el problema no es el mismo? ¿por qué dividirnos entonces?
La mayoría se apoyan y reman hacia un fin común que es salvar ese obstáculo, da lo mismo si has pasado por 3 o 10 tratamientos, si lo sabías desde los 17 años o te enteraste con 30... el caso es que algo impide cumplir un sueño común para todas, que es ser madre.
Y si esto para mi es así, lo siento, pero no me cabe en la cabeza algunos comentarios que se hacen en los blogs.

Sucede lo mismo con las pérdidas gestacionales. No logro comprender porqué alguien puede hacer pensar que tu dolor es menos dolor por unas semanas de diferencia.... ¿no era tu hijo? ¿no lo querías desde el primer minuto? Entonces... ¿no estás sufriendo igualmente?.

Nos empeñamos en ser más que los demás en todas las facetas de nuestra vida, incluso en el dolor, y eso me parece muy feo y además dañino. Yo tuve la suerte de que nadie me dijo que al menos haberlo perdido tan temprano era mejor que perder mi embarazo más tarde, pero hay muchas mujeres que han tenido que oír eso y me parece una barbaridad.

Mi dolor es mio, nadie puede medirlo ni compararlo y solo yo se como expresarlo si me parece o como llevarlo hacia mi interior si es lo que necesito. Afrontar una pérdida gestacional es muy duro y muy difícil, quedas marcado para toda la vida, una herida en el alma que siempre está aunque con el paso de los años no se haga notar. Es una cicatriz invisible para la mayoría, visible para la minoría y nunca se va.
No importa si tu bebé medía unos milímetros o si ya lo medían en centímetros. No importa si ya le podías contar los dedos de una mano o si apenas acertabas a verle un brazo. Era nuestro bebé, ese ser pequeñito e indefenso, deseado y adorado que llevábamos en nuestro vientre y al que tuvimos que despedir con mejor o peor suerte para no volver a verlo jamás.

Que feo y qué duro que las mamás que afrontan estos duelos se comparen en dolor en función del tamaño de la barriga, la situación final es la misma y aún así.... siempre habrá quien considere que lo suyo 'es peor' y te lo haga saber. Todas somos humanas y sentimos las cosas.

Hoy estoy decepcionada con esas personas que carecen de empatía y se regocijan en lo suyo como si nadie supiese lo que se siente.




miércoles, 27 de noviembre de 2013

EMBARAZO: 24, 25 Y 26 SEMANAS.

SEMANA 24, 25 Y 26 DE EMBARAZO.

Estamos ya en el sexto mes de embarazo, si es que no nos queda nada, apenas un trimestre y se acabó.

¿QUÉ PASA EN MI CUERPO?
Hace ya tiempo que nuestra barriga es grande y que el útero está por encima del ombligo. Es posible que a medida que la piel se estire notes picores molestos, concretamente a mi me picaba mucho por el ombligo que además se me salió hacia afuera (para mi desgracia).
Durante esta estapa podría aparecer sequedad o irritación de los ojos que se puede solucionar con colirio de farmacia.
También podrías encontrarte con que los pies han crecido misteriosamente, no solo por los pies hinchados sino que hay una hormona (relaxina) que segregamos en el embarazo que provoca la relajación de los ligamentos y los huesos de los pies se separan. A decir verdad a mi esto no me sucede, lo mismo que tampoco se me han hinchado los pies.

Si ya te has hecho la analítica y el Test de O'Sullivan es probable que te hayan dado los resultados, y si eres afortunada, podrás librarte del suplemento de hierro. En este periodo las reservas de hierro bajan bastante de tal forma que podrías sufrir anemia. Si te encuentras cansada, tienes la piel y mucosas pálidas, mareos o palpitaciones es posible que tengas que tomar suplemento de hierro o cambiar la alimentación. 

Podrías volver a sentir algunos malestares más típicos del primer trimestre como ardores o reflujo debido a la compresión del útero sobre el estomago. Eso añadido a los gases debido a la compresión del útero sobre las asas intestinales, deberemos evitar bebidas gaseosas pudiendo tomar infusión de manzanilla o anís para las molestias.

Otro cambio notable físico es que ahora notes que tienes más pelo y la melena está suave y brillante, esto suele causar mucha felicidad a las mamás que tienen poco pelo y muy lacio, sin embargo no todo es 'deal', ya que el vello aparecerá también en otras partes del cuerpo como el mentón, la tripa o los pechos. Estos cambios son pasajeros, una vez des a luz desaparecerán.

Si aún no padecías dolores lumbares será a partir de ahora cuando podrías tener alguna molestia puntual, lo mejor es mantener una postura adecuada y realizar algún ejercicio para aliviar las molestias.
Es posible que empieces a notar fatiguillas, como que te falta el aire, y es que el cuerpo demanda más oxígeno y a que el diafragma se ve empequeñicido por el crecimiento del útero.

En este tiempo es habitual notar muy activo al bebé por la noche, cuando ya estás tumbada. 

¿QUÉ LE PASA AL FETO?
En caso de que se produjese un parto prematuro, nuestro bebé podría tener posibilidades de sobrevivir ya que los pulmones empiezan a producir el surfactante pulmonar que le permitiría respirar fuera del útero.
En este momento, el bebé engorda sobre los 100g semanales. Sus órganos están formados y continúan madurando.

El bebé nada alegremente, todavía tiene mucho espacio y puede moverse y cambiar de posición con libertad, durmiendo unas 20h diarias con breves periodos de actividad. Es en este momento cuando el bebé empieza a reconocer y responder a estímulos externos. A través del liquido amniotico saborea lo que nosotros comemos ya que puede sacar la lengua y moverla hacia los lados, además de percibir olores. 
Ya puede abrir y cerrar los ojos pero apenas puede percibir luz, salvo las muy brillantes.

En estas semanas el pelo empieza a definirse con un color y textura determinada que podrían cambiar una vez nazca. Lo mismo pasa con el color de ojos, que no está totalmente definido ya que necesita de luz para que los pigmentos terminen de formarse.
En estas semanas el bebé medirá entre 25cm y 28cm. Su peso rondará entre los 330g y los 900g.


MIS SEMANAS 24, 25 Y 26.

Síntomas, emociones y estado de salud en general:
-Ir al baño más a menudo, ya no aguanto más de dos horas sin pasar por el baño, salvo que no beba casi agua.
-La necesidad de azúcar o chocolate es casi imperiosa, pero aún así sigo pesando 60kg de nada. 
-Sigo sin estreñimiento, sigo con supernariz, el flujo igual, no he tenido pies hinchados.
-En ocasiones me duele la espalda la zona lumbar, creo que es la famosa ciática. Me temo que eso ya solo irá a más.
-Tengo una barriga de apariencia normal y gigantesca. Cuando estoy de pie la barriga parece uniforme pero en realidad 'el bulto' se mueve a sus anchas por mi lado izquierdo.
-Llevo notando las famosas Braxton Hicks desde hace mucho tiempo, pero cada semana se hacen más notorias y la tripa se pone más dura.
-Por la noche  estoy durmiendo bastante regular, ya me estoy despertando casi cada noche de madrugada para ir al baño.
-El ombligo ha decidido hacer una visita al mundo exterior.

-El enano se mueve que da gusto, una pasada oiga.... Me tiene las costillas izquierdas machacadas, soy su Xilófono particular y menudas canciones que se trae.

Como está el bebé:
Mi niño está como quiere, que no para, me da unas patadas que a veces ne deja asustada. Ya pesa 1kg y está enorme aunque dentro de los percentiles normales. Sigue en cefálica (a dios gracias) y seguimos sin saber cómo serán sus pies por que los tiene incrustados en mi esternón, que lo mismo un día rompe la piel y me sale uno de ellos, de verdad que intenta subirlos por encima del hueso, yo me acojono a veces.

 Y esto es todo!! Espero que, como siempre, os haya sido útil. Un abrazo!



sábado, 23 de noviembre de 2013

Contracciones: Bajando el ritmo.

Ayer hice 31 semanas de embarazo. Sí.... como pasa el tiempo, qué me vais a contar ¿eh?.
El caso es que llevaba desde el domingo pasado con bastante dolor al girarme para dormir, y sobre todo cuando me entraban ganas de orinar, que el dolor se hacía más intenso. Durante dos noches más esos dolores eran tan solo nocturnos, el problema viene cuando esos dolores y algunos más en el bajo vientre empiezan apareciendo durante el día.

El jueves, después de hacer pis me dio una contracción considerable, de las de caminar muy despacio y respirar rápido y corto acompañado de un dolor en la zona del pubis que me dejó un pelín aco**nada. Como justo habíamos terminado las clases teóricas de preparación al parto me asomé a la sala para preguntarle a la matrona. Tras unos segundos contándole donde me dolía, cuando y como, me tocó la barriga y afirmó que estaba teniendo una contracción. Fue cuando torció el morro cuando me di cuenta de que la cosa no iba a pintar bien.

Le pregunté si podría ser solo una infección de orina, ya que me suele doler bastante cuando por la noche tengo ganas de orinar, o cuando me muevo de un lado a otro para girarme (por que a veces me muevo a lo bestia, soy una bruta). El caso es que estos días al subir las escaleras en ocasiones me pinzaba un poco, pero si se lo digo a mi chico no me deja hacer nada y me tengo que sentar sí o sí.

Total, que la matrona me ha dicho que debería bajar el ritmo mucho, que no haga nada y que quizás caminar 15 minutos al día ya era demasiado para mi. Por el rabillo del ojo veía como mi chico me lanzaba miradas de.... ''te lo dije, ¿ves? te dije que no hicieras nada''. Según la matrona me iba comentando que ni siquiera se me diese por aspirar o fregar el suelo él iba asintiendo en modo 'ya lo sabía yo' alternando la mirada entre el suelo y yo.

En fin... que si la cosa sigue así no dude en ir a urgencias por que podría pintar mal. Y ahora me veo haciendo ''nada'' por si acaso me pusiera de parto ahora. Este jueves  tengo revisión en alto riesgo y el viernes otra eco de control (ya sabéis que me hacen una cada mes) y veremos como va la cosa, especialmente la medida del cervix que es lo que indicaría si las contracciones están dilatando el cuello poco a poco o de lo contrario simplemente me estoy pasando haciendo cosas. ¿Pero como evitar no hacer nada cuando me mudo en una semana y tengo todo por montar? ¡¡No tengo ni su ropa lavada!! Ni la cuna, ni el cambiador, la habitación del peque por pintar y tantas cosas por hacer....

Por lo pronto me veo de cama al sofá, de cama al baño, de cama a la mesa para comer y muy poquito más. Pues menos mal que solo he cogido 6kg por que si llego a tener 10 de más no sé como iba a aguantar el peso y la falta de aire cada vez que subo un tramo de escaleras. ¿Os he dicho ya que me mudo a un tercero sin ascensor?

Si es que al final voy a ser kamikaze y yo sin saberlo....

¡¡Buen fin de semana!!

viernes, 22 de noviembre de 2013

ANIVERSARIO DE TU PARTIDA mi niño del agua.

Hoy cumple un año de mi primer aborto. Aunque ya mi pequeñísimo bebé se había ido, no fue hasta un 22 de Noviembre cuando se manifestó el hecho, y la forma, ya os la imagináis. Lo único que agradezco es que fuese de forma natural, sin un frio quirófano por el camino.

Hoy cumplo 31 semanas de embarazo. Estas cosas te provocan sentimientos encontrados, siempre lo digo. Pero hoy no he tenido tiempo de ponerme melancólica y creo que mi bebé no se merece que su madre esté triste cuando él vive feliz en mi interior.

A estas horas, estas mismas en las que escribo (20.36) me dirigía por la calle llorando a casa. No era un camino muy largo, un rato andando, pero el autobús era demasiado público y yo no iba a poder parar de llorar.
Me hice el camino sola, en la fría oscuridad de la calle, evitando zonas bien iluminadas y bares. Mirando al suelo cada vez que la gente se me cruzaba y evitando sollozar cuando alguien me venía por detrás.
No fue una buena tarde, ni una buena noche. En realidad no fueron buenas semanas ni meses tras el día de hoy hace ya un año.

El día de hoy es una de esas fechas que se te quedan grabadas a fuego. La primera es el día que ves el positivo (9/11/2012). La segunda la FPP que sueñas que llegue para ver a tu bebé (17/07/2013) y la tercera el día de su partida (22/11/2012) esa fecha que nadie debería tener que recordar nunca.

Aún así, me considero afortunada. Yo solo tengo que recordar esas fechas y las nuevas que estoy viviendo, pero otras mujeres llevan en su piel una lista muy dolorosa de números y años, algunas incluso me leeis.

Hoy quería encender una velita por mi bebé del agua, no sé si tendré valor. Cuando lo haga romperé a llorar, y en realidad me siento dichosa y feliz por mi pequeño pateador. Ese que me recuerda que él ha venido para alegrarme la vida y que las penas a veces, quedan un poco atrás.

Donde quiera que estés bebé, hasta pronto.