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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Ideas para almacenar y guardar ropa de bebé

Llamadme loca, pero lo que a mi me gusta guardar cositas pequeñas no es normal. No hablo de organizar bisutería, alfileres o piedras del parque sino de las cosas del bebé.

Pichón, que ya empieza a quedarse lejos del bebé que fue -y del término bebé en general- tiene bastantes cosas guardadas, no para él logicamente porque ya no le valen, sino para los que vengan bien sean nuestros o de los tíos.

Algo que disfruté de hacer mucho en el embarazo fue organizar, clasificar y ordenar la ropa por tallas y estación. Ese fue mi síndrome del nido, por decirlo de alguna manera. Pues que cuando me dieron toooda la montaña de ropa de bebé todavía no teníamos el piso como Dios manda, la clasificación la hice en casa de mis padres y me lo pasé pipa. Eso de coger bodys de distintos tamaños y pensar que es muy pequeño o demasiado grande es una sensación indescriptible. Luego los bebés nacen, crecen  se reproducen y miras la ropa que se les ha ido quedando pequeña y piensas que en qué momento creíste tu que ese pijamita verde era enorme para tallar 6 meses cuando ya le ha quedado pequeño recién cumplidos los 5.

Cuando estás embarazada toda la ropa de bebé parece gigantesca, especialmente los pijamas enteros. Repitiendo el mismo ejemplo de antes, cuando Pichón cumplía un año y yo clasificaba la ropa talla 2-3 miraba los pijamas boquiabierta de lo grandísimos que me parecían, y las camisetas se me antojaban para un niño de 4 años. Ahora, los llena, y a mi me vienen los recuerdos de aquellos meses en los que no me parecía que el tiempo fuese a pasar taaaaan rápido. Pero venga, que no me lío.

Las manchas fantasma.

Un daño colateral de la lactancia materna es el contenido en grasa que tiene la leche, y que si por cualquier motivo toca la ropa del bebé es muy probable que ya quede ''marcada'' de por vida.

 Me explico: Pichón usó pezonera practicamente toda la lactancia, esto suponía que a veces la quitaba sin querer o se soltaba por un mal movimiento cuando Pichón estaba dormido. Esto hacía que hubiese un pequeño charquito al final y al quitarla se vertiera parte del contenido, o mismamente que al quedarse dormido dejase resbalar los últimos tragos.
¡Ponle babero! Pensaréis. Ya, ya, el problema es que los baberos me parecen un rollo para un recién nacido, como que no le veo cómodo. Los usé pero sin atar, se los ponía entre el cuello y la parta baja de mi pecho para que, en caso de goteo, no le mojase la ropa porque además habría que cambiársela después.

Aún con todo, es inevitable. La lavas, se seca y la guardas impoluta, pero cuando vuelves a abrir esa caja varios meses después, las manchas amarillas en la zona de los hombros -o donde caiga la leche- hacen acto de presencia. Es como un hecho paranormal, lo vuelves a lavar, se seca y lo guardas impoluto. Y vuelves a abrir la caja varios meses después y ahí sigue, la maldita mancha, como si fuera un fantasma del pasado.
A día de hoy no he encontrado la solución para que no aparezca.

Dónde y cómo guardar la ropa.

Yo le he ido guardando por tallaje y estación. Para empezar he pasado de cajas de cartón o bolsas de plástico porque ese es el principal motivo de deterioro de la ropa, por lo que me hice con un arsenal de cajas de plástico con tapa.

1. Hice distintas torres:
-Bodys.
-Camisetas.
-Pantalones.
-Varios (calcetines, guantes, gorritos, baberos...)


Ropa de Pichoncete de 0 a 3 meses.

2. La caja la dividí en dos, en una mitad metí la ropa de manga larga y más gordita y en la otra de manga corta y más veraniega. El caso es que poca ropa os coincidirá así y más bien será cuestión de tallas. Por ejemplo, Pichón tiene prácticamente toda la ropa de 0-6 meses de otoño invierno, con alguna cosa de manga corta y primaveral por el medio que he puesto al final. Luego toda la de 6-9 es de verano, y a partir de ahí vuelta al invierno. Teniendo en cuenta que esto es Galicia, es probable que en zonas de climas extremos os suceda lo mismo y acabéis simplemente guardando por tallaje y no por estación.

Al principio y por comodidad iba guardando según se le iba quedando pequeño, al final cada semana iba a la caja a guardar y me parecía un rollo -luego os digo el porqué- por tanto, decidí que iba a acumular en uno de sus armarios la ropa que no utilizaba hasta que hiciese el cambio completo de talla y así poder guardarla toda de una vez, bien ordenada. A día de hoy es como lo sigo haciendo.
Luego, al meter según queda pequeño te encuentras que toda la ropa de recién está al fondo, y de cara a un nuevo uso no me parecía cómodo  y le di otra vuelta de tuerca: acumulaba dos tallas de ropa y metía primero la grande y luego la pequeña.

Siento nostalgia bebil.

La primera caja que cerré va ordenada así: de abajo a arriba, 3 meses, 1 mes y recién nacido. La próxima vez que la abra tendré primero lo de recién nacido y no la talla 3. Esto ya son manías de una.
3. Para separar entre tallas y que no se mezcle la ropa utilicé las toallas de baño que se le fueron quedando pequeñas en ese tiempo. Si no tienes puedes usar algún tipo de bolsa de plástico o papel de burbujas (recuerda, el cartón y el papel deterioran la ropa).

Separador entre tallas, una toalla.
4. Para terminar, una vez que la caja está completa, la cierro bien y la encinto en la junta de la tapa con la caja con cinta de carrocero. La intención es que no se me puedan colar arañitas o bichos varios, que no entre polvo y demás. La principal desventaja es que si algo podía respirar la ropa, de esta forma no respira nada, pero en mi casa tenemos habitantes salvajes que nos entran por la terraza y ya nos hemos llevado sorpresas entre la ropa, me daría mucha rabia sacar las cositas de bebé y encontrarme una araña muerta en el medio.

Caja terminada y bien cerrada. Protección anti bichos.

5. Marcar la caja: lo que hay dentro y la talla. Luego almacénala donde más te guste.

Y de regalo, una de Pichón jugando con la ropa mientras la guardaba.



Y vosotras, ¿Cómo habéis organizado la ropa de vuestros peques? ¿Cajas, armarios, la habéis regalado directamente?

viernes, 4 de diciembre de 2015

Cómo cambiar el freno de Jané Muum

¡Ay amigas! Lo que he sufrido yo con mi carro cuando se me rompió el freno una buena tarde, hace ya un año. En mitad de la calle, con la rueda bloqueada y sin poder echar a rodar a 100 metros de mi casa.
Tuvo que venir PapáPichón al rescate para cargar con la silla plegada el tramo que nos quedaba y yo con Pichoncete en brazos dando saltos a placer.

Lo cierto es que si una pega le tengo que poner a nuestra silla favorita, es el tipo de freno que tienen los Muum antiguos, pues el nuevo tiene incorporado un freno pedal -de pie- con otro sistema, presupongo que mejor y más duradero. Los frenos de Jané Muum de los últimos años son como unos frenos de bici: dos cables de acero sujetos a unos tiradores con unos muelles, y ya.
La mala suerte y mi poco afán por revisar el carro a menudo  -cosa que veo innecesaria- hizo que no me fijase en que uno de los cables estaba empezando a deshilacharse, con lo difícil que es eso en un cable de acero, pero deduzco que con el uso y el roce de la pieza de plástico la cosa fue a más.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Ellas Hablan [Malformación Uterina]: Merimeri de El Peso de la Infertilidad.

Tenía muchisísimas ganas de volver a retomar este rincón de mi blog y hoy vuelvo fuerte para traeros a la que muchas conocéis por Merimeri del blog El Peso de la Infertilidad.

Como muchas de las que llegan aquí un poco perdidas, ella también tuvo que lidiar con una malformación uterina encontrada más tarde que temprano a pesar de haber tenido numerosas revisiones ginecológicas anteriormente, algo común en este mundillo.

Ahora, a escasas dos semanas de verle la cara a su hija, nos cuenta su experiencia.



Empezaste tu búsqueda con 24 años, justo la edad en la que yo me enteraba de que tenía una malformación uterina. ¿Cuánto tardaste en enterarte de que tenías una malformación?

Me enteré de la malformación hace un año, con 28 años, hasta entonces siempre me habían dicho que tenía el útero perfecto y eso que había pasado por una histerosalpingografia con 25 años, mas de 10 ginecólogos (con sus tropecientas ecografías) y por último una histeroscopia con 27 años donde solo vieron una endometritis pero nada de malformación.

¿Qué información te encontraste en el camino  y cómo te lo tomaste?

Me lo tomé muy bien porque por fin encontraba el motivo de mi infertilidad, y  el por qué tenía tantos abortos bioquímicos. También porque sabía que estaba en las mejores manos y que me lo solucionarían. Leer información sobre mi malformación uterina me tranquilizaba bastante porque coincidían mis síntomas asi que sabía por fin que mi infertilidad no era de origen desconocido.
Además de que la Dra. Crespo (que ha descubierto todas las malformaciones de las blogueras, por lo visto) te solucionara la malformación, cosa poco habitual en ginecología, los problemas siguieron sumando. 

¿Crees que todo viene en defecto junto con la malformación o simplemente habrían estado ahí igualmente?

La malformación que tenía era el útero en forma de T con un pequeño tabique arriba, provocaba también que las paredes del útero fueran como piedra, es decir que era tejido en el que era muy difícil de que un embrión se implantara. A parte de eso tenía unos puntitos rojos que eso era causado por mis hormonas y esos puntitos rojos mataban también a los embriones, por tanto se supone que no tiene que ver con la malformación, pero que mejoró muchísimo con la histeroscopia quirúrgica que me corrigió el útero y haciéndolo un poco mas grande ya que también a parte de la forma de T, lo tenía pequeño. Por tanto, ahora mi mayor preocupación ya no es la malformación porque tras la operación se supone que está arreglado, si no esos puntos rojos y que tiene causa hormonal mucho mas difícil de tratar.

¿Los embarazos bioquímicos han sido culpa de un útero malformado?

Si, ahí se juntó varios factores, útero pequeño, útero en forma de T  provocando que  el tejido de las paredes del útero fuera fibroso  y aparte los puntos rojos (la endometritis).
Has llevado un pesario en la mayor parte de tu embarazo. Hay  muchas mujeres que no saben que eso existe y tampoco se les informa. ¿Cómo ha sido tu experiencia con él?

Buenísima! A las 26 semanas me lo pusieron porque mi cuello del útero se había acortado mucho. Lo normal es que te hagan un cerclaje pero al estar de tantas semanas no era recomendable, asi que cuando me comentaron lo del pesario pensé que no haría mucho porque es simplemente como un anillo de silicona que tapona el cuello del útero, estuve con mucho miedo al principio y en resposo absoluto unas cuantas semanas, pero al ver que cada vez me iba moviendo y el pesario iba aguantando mas, aunque ya solo me recomendaban reposo relativo, poco a poco fui probando a hacer mas cosas  (por ejemplo el día que tenía gine, una hora antes de entrar a la consulta me fui a un Centro Comercial a hacer algunas compritas y luego cuando me hizo el tacto el ginecólogo me decía que todos seguía igual, asi que eso me daba mucha confianza)

Aun asi he tratado de no salir sola de casa, y por casa moverme lo que quisiera.
A parte del pesario he estado tomando progesterona 3 veces al día para relajar el útero ya que también tengo el ÚTERO IRRITABLE, es decir que tengo contracciones consntantes, la tripa se me pone dura y puedo estar una hora, dos…sobre todo en cuanto me pongo de pie y ando.

La única pega es la cantidad de flujo que sueltas con él porque el cuerpo lo reconoce como un objeto extraño y segregas mas flujo a parte que dentro del anillo se forma como una balsita y cuando cambias de estar tumbada a estar sentada “se desborda” y  de ahí que haya tanta cantidad de flujo. Al principio te crees que es liquido amniótico pero cuando ves que sigue unos patrones (sobre todo tienes mas cantidad cuando te levantas por las mañanas, o tienes que hacer del vientre…) también te llegas a tranquilizar y saber que es todo normal, aun asi, algunas  mañana me tenía que cambiar de braguitas 3 o 4 veces.

 Y ya estás en la recta final, todas las que pasamos por ciertas complicaciones, abortos y una larga lista de médicos sabemos de donde venimos ¿Crées que podrás olvidarte solo un poquito de todo lo vivido o cruzarás ‘’al otro lado’’?

No creo que lo olvide porque mi bebé ha sido fruto de una FIV y si quiero tener mas bebés tendré que recurrir a FIV por tener la endometritis, ya no por el utero en forma de T, además tengo 6 preciosos embriones esperándome, y espero que mi cuerpo los acepte, no los rechace por culpa de una malformación o problemas de mi útero. Además que no sé si volveré a ser madre , si habrán mas problemas, por tanto es imposible “cruzarse al otro lado” , me siento mucho mas identificada con las personas que no tienen hijos que con las que si que pueden tenerlos. Es mas, aun estando casi de 38 semanas, no me creo que dentro de mi lleve una personita. Me sigue doliendo enterarme de embarazos ajenos, aunque no con la misma intensidad de antes. El embarazo me está sirviendo para curar la herida de la infertilidad, pero la cicatriz estará para siempre.

Tras cinco largos años has conseguido el objetivo principal: ser madre.
Ahora con 30 te enfrentas con otra mirada y otra madurez a tu maternidad. Cuéntanos lo que sientes, lo que te apetezca, déjanos un mensaje para otras chicas como tu. Este es tu momento.

Casándome tan jovencita (a los 23 años) nunca pensé que se alargaría tanto esto de ser madre y ahora que estoy a las puertas de la treintena, siento que aunque el camino hacia la maternidad ha sido duro, largo y doloroso, me ha dado tiempo a crecer mucho como persona, a ser mas empática con la gente, a no juzgarla, a valorar el hecho de poder ser madre, a tomarlo como un regalo, a vivir el día a día, y eso servirá también cuando sea madre y haya malos momentos, porque creo que viviendo cada instante, cada hora, sin pensar en el futuro que es cuando te empiezas a agobiar (¿no dormiré tampoco durante una semana mas, un mes mas? ) es como se tiene que plantear las cosas, relativizar los momentos… Estos años he aprendido que quiero huir de la infelicidad, de lo negativo… he llorado mucho y me he dado cuenta que asi no me gusta vivir,  ahora sé que todo TODO, (menos la muerte) tiene un lado positivo. Me siento mas fuerte que nunca y aunque ser madre puede ser muy difícil, creo que estos años me han dado muchas herramientas que no sabía que existían para afrontar momentos duros. Estoy deseando ver la carita de mi bebé, tenerla entre mis brazos, mirarla y me emociono solo al pensar que esto en apenas unas semanas va a pasar…por fin. Pero por otro lado siento miedo a no poder volver a ver un test de embarazo positivo, sentir crecer a un bebé dentro de mi, también tengo miedo del post parto, pero espero que lo aprendido hasta llegar hasta aquí, me sirva para saber cómo reaccionar en cada momento.

Me siento muy afortunada por estar cumpliendo mi sueño, pero todo esto ha sido fruto de una lucha, porque yo siempre tuve la intuición de que mi problema estaba en el útero, mis reglas siempre habían sido muy muy escasas, cuando era más jovencita tenía muchos sangrados entre reglas, y al  empezar la búsqueda también me pasaba esto. Cuando empecé con los tratamientos vi que mi endometrio era muy fino, aunque en algunas ocasiones llegaba a 7mm pero nunca vi que pasará de ahí.  Con los abortos bioquímicos me di cuenta que el problema no eran los embriones, una vez mas apuntaba a mi útero. Y aunque todos los ginecólogos me decían que estaba bien, sabía que no era asi, y busqué , busqué y busqué hasta que di con una gine que con solo una ecografía vio mi problema de útero. Si ponía el ecógrafo en una posición, efectivamente se veía bien, pero si lo miraba desde otra perspectiva, si ponía el ecógrafo desde otro lado, se veía perfectamente que no era un útero normal. No me importó recorrer 1800 km para que una doctora me pusiera nombre a mi problema. Asi que para mi lo mas importante es no rendirse, buscar mas de una opinión porque los médicos a veces se equivocan, y es asi como he conseguido a mi pequeña.


Me siento satisfecha y muy feliz y ojalá todas las personas que quieran ser mamis lo consigan.


¡Muchas gracias merimeri! Desde aquí te deseamos muchísima suerte en esta nueva etapa de tu vida, tan especial y tan mágica, disfrútala bien porque ahora es tu momento.

Si vosotras también queréis participar en esta sección podéis escribirme a :
sereducadorahoy@gmail.com

¡¡Un abrazo!!

miércoles, 15 de julio de 2015

Imprescindibles del bebé para el verano.

¡Oh! ¡Verano!


Aquí, en la costa Atlántica, que el calor achucha y la humedad hace que te sude hasta el último poro de la piel. Con ese agua azul que te corta la respiración y te blanquea los pies -del frío que da- cuando empiezas a meterte tímidamente. Esa arena fina y blanca que arde cuando vuelves a la toalla.

Pues sí, que ha llegado el verano, y este es el primer verano de Pichón en la playa. Con 18 meses, ya sé, podría haberlo llevado antes pero no sentí ninguna necesidad de llevar a un bebé de 6 meses que es pálido a torrarse al sol. Que no, que no. No lo veía.

Ahora que ya tiene 'una edad' la playa la está disfrutando muchísimo y yo con él. Además tenemos la suerte de tener playas de arena fina -Luli y Ariel, esas playas de piedras me han dado dolor de espalda- y es una maravilla verlo jugar con palas, cubos y escapando de las olas a la vez que se divierte cuando rompen en la orilla.

Hoy os traigo mis imprescindibles veraniegos para ir con bebé, que ir a la playa con un niño no quiere decir ir cargadas como mulas, pese a que la mayoría va así.



1. Una buena sombrilla.

Si no podéis aseguraros un sitio de sombra siempre será bueno tener una sombrilla a mano. Pero os tiréis a lo barato, una con protección contra los rayos solares y a ser posible de las que se puedan orientar hacia el sol según convenga. Os parecerá una tontería, pero una buena sombrilla a veces hace mucho más que una camiseta.

2. Una toalla.

Nosotros usamos una toalla maxi, de esas que caben dos adultos sobradamente y un niño a los pies. Solo esa toalla hace por dos, pero me ahorro doblar una y luego otra y hacer tetris. Una toalla grandota sirve para envolver al peque cuando está muy mojado y hay que secarlo, aunque luego a nosotras nos quede una punta seca con la que intentar quitarnos la arena.
También está la opción de que usen su propia toalla, pues a muchas mamás les molesta mucho que su toalla se llene de arena, a mi la verdad, me da igual.

3. Protección solar 50.

Un buen protector solar, por favor, ¡por favor! Da igual si el niño es muy moreno de nacimiento o es blanco como la leche, un factor 50 es lo mejor para los niños pequeños por el bien de su piel. Especialmente si nos vamos a tirar más de una o dos horas en la playa.
La crema hay que echarla media hora antes de la exposición solar y repetir cada cierto tiempo una vez expuestos.
El otro día vi cómo dos madres diferentes, una con un bebé, tuvo a la criatura media hora sin nada al sol hasta que se acordó de la crema y se la echó con mucha prisa. De verdad que sufro viendo esas cosas.
Además hay que buscar una crema solar con filtro físico y pantalla total. Nosotros usamos Pediatrics desde el año pasado y se la pongo hasta para salir al parque, igual que el año pasado que siendo bebecito se la ponía para pasear en el capazo.

4. Una muselina o similar.

Las muselinas no ocupan nada y viene genial para cuando se largan una siesta y empieza a correr el airecito, que ya se sabe que las gripes veraniegas las carga el diablo.
Nosotros usamos una mantita, su mantita. Nunca se la he usado en la playa pero sí a la vuelta cuando corre el aire y se ha quedado frito en el carro. Eso sí, se tapa al niño, nada de cubrir el carro completo con ella.

5. Agüita güena.

Hidratación ante todo. Si dais pecho pues pecho, especialmente los menores de un año. Si quiere agua pues agua, pero tener a mano algo que pueda ir tomando el rato que estemos en la playa. Nosotros llevamos la siguiente botella de la misma marca que la foto, no ocupa nada y es fácil de mantener fresquita.

6. Un piscolabis.

Algo de picar, por Dios. No sé a vosotras pero a mi la playa me da hambre cuanto más tiempo paso en ella. Hambre y sueño, no sé por qué. He puesto foto de un melón porque junto con la sandía es lo más fresquito que se puede tomar en la playa, además ya tiene mucha agua por lo que también nos hidratamos. Nosotros alternamos melón o cerezas, pero vale cualquier otra cosita que los niños coman, siempre que no se le llene de arena, que no a todos les gusta ese crugir en la boca. Puaj.

7. La cacharrada.

Esto es algo que no puede faltar en cuanto el niño sabe sentarse. Un cubito y una pala, aunque sea pequeñas, por eso de la manipulación y experimentar con la arena y el agua. Que tampoco hace falta ir cargados con un saco de cosas, con un par cuando son pequeños valen, y con dos o tres cuando son más mayores también. Nosotros llevamos cubo mediano, una pala y un camión pequeño y ya está, que tampoco hay que cargarse innecesariamente.


Yo creo que no se me ha olvidado nada, eso es lo que para nosotros es imprescindible. Ni para vientos engorrosos, ni cunitas veraniegas plegables, ni ná. Nosotros así, con lo mínimo y sobre todo...¡¡que quepa en el carro!!

¿Con qué os cargáis para ir a la playa? ¿Podríais prescindir de algo?

martes, 2 de diciembre de 2014

La higiene del bebé.

Os contaba hace ya más de un año lo que nos habían ido enseñando en las clases de educación maternal con respecto a los cuidados del recién nacido, pero hoy os voy a aportar no solo las cosas que ya sabía sino nuestra experiencia con Pichón.

Cuando Pichón nació tenía pelillo recubriendole algunas partes del cuerpo y junto con eso el vermix caseoso, que es la grasita que le recubre la piel mientras está en el útero. Aunque sospecho que le quitaron la mayor parte, cuando me lo dieron venía bastante embadurnadito, incluso tenía las orejas que parecía que se las hubieran metido en manteca de cerdo. Ese día no lo bañaron, pero el ritual empezó a la mañana siguiente.


EN EL HOSPITAL.

Estuvimos 7 días con sus noches de estancia en el hospital, allí las enfermeras a las 8 religiosamente se llevaban a Pichón de mis brazos (porque yo no lo dejaba en la cunita que se voltea) y lo bañaban. Lo pasaba fatal, porque lo oía protestar. Allí la cosa iba así: abrían esa especie de seta de ducha, lo cogían medio de pie con una mano y lo metían en esa especie de fregadero grande, con el chorro a saber a qué temperatura dándole por delante y detrás. No tardaban mucho más de 5 minutos y enseguida venía envuelto en una toalla limpia y calmado. No me gustaba verlo protestar, y desde luego a mi no me apetecía ver como lo manejaban con demasiada soltura (incluso ninguna delicadeza) sobre todo cuando a mi me sobraban la mitad de los baños. Durante sus días en neonatos fue parecido, aunque me consta que allí arriba lo hacen con mucho más amor (lo he visto).

EN CASA, LOS PRIMEROS DÍAS.

La matrona en su día nos dijo que no era imprescindible un baño diario y que tampoco hacía falta jabón.
Nosotros bañamos a Pichón por primera vez una semana después de llegar a casa exactamente, ni más ni menos. Y digo bañarlo con su bañera y el agua, porque le hacíamos un pequeño aseo diario.

Llenabamos la bañera y poníamos aceite, el agua a unos 35º aproximadamente y el ambiente caldeado. Nunca necesitó más y tampoco menos.
Los baños hasta los tres meses más o menos se los hemos hecho semanales, no vimos necesario bañar al niño cada día, ni siquiera cada dos días cuando además nuestra casa es demasiado fría y el bebé no sudaba nada y olía bien día tras día.

TRAS LOS PRIMEROS MESES.

Con la primavera y posterior verano empezamos a ser más habituales en el baño, además para ser justos lo disfruta muchísimo y nunca quiere salir. La matrona nos había advertido que los primeros baños eran un drama y sin embargo nosotros no pasamos por ello.
Con 4 o 5 meses empezamos a usar jabón, las muestras de BioCare y luego de Mustela que nos duraron meses (¡¡meses!!) y lo hacíamos dos o tres veces a la semana, en función del calor que hubiese hecho y lo sudadito que hubiese estado.
Para la cabeza, como es bastante pelado nunca usamos nada. Una vez a la semana le paso un poco de espuma jabonosa por el escaso pelo que tiene y le llega bien. Luego cepillamos a diario, especialmente  mientras toma pecho porque puede aparecer la costra láctea.

DESPUÉS DE CASI UN AÑO.

Pichón hará un año en un mes y 7 días. Ahora lo bañamos mucho más a menudo, según el nivel de empuercamiento que alcance. La norma viene siendo día sí/día no, pero hay días en los que se llena de pelusas y restos de comida asique nos vemos bañándolo todos los días de una semana muchas veces. El procedimiento es el mismo, salvo que antes echabamos el gel en el agua y ahora le ponemos un poquito en la esponja para hacer espumita. Con el pelo seguimos igual, nunca he usado champú y tampoco lo veo muy necesario con el tiempo que tiene.

Se que algunas pensaréis que soy una desconsiderada con el aseo y la higiene de mi hijo, pero nada más lejos de la realidad. Pichón tiene una piel estupenda y los niños no necesitan estar todos los días a remojo cuando son tan chiquitines, y os digo más, mi dermatóloga y la enfermera nos han felicitado por el buen hacer en este aspecto, pues tiene una piel increíble. Y es que aunque nos pueda sonar raro, los geles y los champús nos quitan la protección que genera nuestra propia piel y es lo mismo en los bebés.


UN ÚLTIMO APUNTE.

Para quien todavía esté con un bebé pequeñito o esté a punto de tenerlo os dejo otros datos a tener en cuenta que anoté el día de la clase con la matrona:

-Si usamos aceite para bañar al bebé debe ser vegetal y no mineral. El de almendras vale y es fácil de encontrar.
-Si se le descama la piel al recién nacido, algo común, podemos ponerle un poquito de crema hidratante, pero no embadurnar demasiado sino no respira la piel.
-Si no queremos bañarlo a diario una buena forma de aseo es con una toalla humeda y repasar bien los pliegues.
-Los ojos han de lavarse con una gasa por ojo y de dentro hacia afuera.
-La nariz y los oídos han de lavarse con gasa y no con bastoncillos. Se puede usar suero fisiológico si fuera necesario, empapando la gasa.
-Si el bebé tiene poco pelo cepillar a diario con cepillo.
-Si el bebé tiene mucho pelo cepillar a diario con un peine de bebé.


Y esto es todo amigos.... ¿Vosotras sois de las que bañáis a diario al bebé o fuisteis un poco más despreocupadas?

lunes, 24 de noviembre de 2014

Marcas que merecen la pena: Suavinex

Antes de empezar quiero añadir que bajo ningún concepto esto es una entrada patrocinada, es simplemente mi agradecimiento profundo a una marca que merece la pena.

Cuando empecé a trabajar en una escuela hace ya unos 3 años yo no conocía más que las marcas básicas de chupetes (Nuk, por ejemplo) y alguna otra nueva con chupetes innovadores. Nunca fui persona de fijarse en los chupetes de los niños, no por nada, sino porque no me suelen atraer.
Pero al estar en clase me fijé en las marcas nuevas y modelos tan variados de chupetería que había y ahí fue donde descubrí Suavinex en todo su esplendor. Había una niña  que tenía toda la colección Haute Couture en varios modelos, un pastón que se debieron dejar, porque tanto chupetes como cadenas podríamos considerarlos artículos de lujo, en cualquier marca.

Antes de quedarme embarazada por segunda vez ya tenía alguna cosita de la casa: un chupete nuevo que lanzaban y podías pedir en su página, un pequeñísimo chupete de látex que vino en una canastilla (fue su primer chupete) y el que amablemente me regalaron por San valentín y que tanto le ha durado, siendo nuestro favorito.

Para ser justas los chupetes de tipo caucho no me gustan nada, no me gustan la forma de la tetina y no me gusta el material, además me dio la sensación de que a mi hijo tampoco, asi que el primer chupetín le duró lo que me llegó el siguiente, unas semanas.

Cuando Pichón cumplió los 4 meses le cambiamos de talla. ¡¡Ah las tallas!! Yo tampoco sabía que los chupetes iban por tallaje, siempre creí que eran talla única. En nuestra farmacia habitual venden Suavinex asi que nos decidimos por comprarle uno, pero cual fue mi sorpresa que encontrar la talla siguiente (+4 meses) me iba a costar una eternidad, concretamente un mes y pico. No había en mi farmacia, no había en la siguiente más cercana a la que también voy a menudo, en las dos que me quedan cada una a un lado opuesto de mi casa tampoco...
Para mi sorpresa un día en un hipermercado, en la sección de Parafarmacia topé con lo que yo quería, el chupete en tonos azulones de la talla +4... ¡Justo cuando ya había tomado la decisión de comprarlos online!

Como suele pasar en otros muchos aspectos de la vida, basta que lleves buscando una cosa un mes y no la encuentres para que cuando ya la tienes la veas en todas partes, y así fue. Al poco de comprarle por fin el chupete encontré la talla en la farmacia de al lado y le compré otro, por eso de tener dos (de emergencia). Uno hubo que deshecharlo pues tras comprarle a Pichón un globo de helio en las fiestas de la zona descubrimos con gran alboroto que desteñía si lo chupaba o se mojaba, por lo que el chupete, que lo tenía pegado, quedó teñido de rosa/rojo y jamás se le fue. Lo lavamos, lo hervimos, lo esterilizamos... Pero en la tetina seguía impregnado el color y no nos daba buen rollo eso de que la tetina quedase colorada por si hubiese quedado restos de alguna sustancia tóxica. Se fue a la basura.

El otro chupete que compramos nos salió defectuoso. Nunca nos había pasado con un chupete de la marca, pero se juntaron diferentes factores: los dientes y todavía más excesiva salivación.
Por algún motivo que PapáDPichón y yo aún no entendemos, las babas del peque se filtraron a la base del chupete, no se iban bajo ninguna circunstancia y manteníamos la higiene habitual en sus chupetes y biberones, asi que con el tiempo descubrí para mi horror que se había generado moho negro y por supuesto no utilizamos el chupete.

Fue en ese momento cuando impresionada por el moho del chupete (yo jamás vi algo igual) me puse en contacto con las chicas de Suavinex, y tras explicarle el caso y mandarle unas fotos me enviaron muy (muy muy ) amablemente otro chupete además exactamente igual al que tenía y de su talla correspondiente, junto con otro de la talla 12 meses. Y os aseguro que me he tirado otro mes para dar con el dichoso chupete de la talla que le tenía que tocar, ya me había resignado a pagar los gastos de envío y comprarlo en su web.

Creo que nunca tendré palabras suficientes por el gesto tan amable que tuvieron con nosotros. Nos hemos hecho fan de Suavinex, ya no solo por su calidad y su amplia gama, sino porque responden positivamente ante una situación inesperada, cuidando de sus clientes con un mimo exquisito. Desde luego a PapáDPichón lo han terminado de conquistar con los dos chupetes que nos han mandado.

Hay marcas que merecen la pena. Sin duda alguna.

¿Vosotras habéis pasado por algo parecido en algún chupete? ¿Os han tratado las marcas así de bien ante algún problema?

martes, 18 de noviembre de 2014

El bebé ya gatea... ¡¡Tomemos precauciones!!

Ayer os contaba que Pichón tiene 10 meses, y aunque está hecho un bombón y es un santo bendito también tiene su parte pilla y aventurera, como todos los niños.

Ariel P me preguntaba si tomaba medidas y hoy os voy a contar qué hago o más bien, que no hago.

LIBRE ALBEDRÍO.

Dentro de ciertos espacios, como por ejemplo su cuarto y el nuestro le dejamos libre albedrío, pero eso no quiere decir que le permitamos todo. A Pichón le gusta mucho tumbarse y arrastrarse hacia atrás bajo el armario (muy antiguo, con patas) o bajo su cuna. Por seguridad y por lógica no le dejamos, al menos no del todo. En cuanto hace 'tope' con la cabeza lo sacamos. Una cosa es que experimente y explore y otra que se me quede atrapado el niño ahí dándose con la cabeza como un mulo.

martes, 28 de octubre de 2014

No me olvido de donde vengo.

Recuperando esas decenas de entradas que se van quedando en el borrador saco hoy esto. Gracias a Trax por recordarme que estaba aquí.

Cuando te dan un diagnóstico poco alentador, cuando tras el diagnóstico inicial resulta que surgen dudas sobre si finalmente es cierto o no, cuando pierdes un embarazo, te programan una operación que nunca llegó por ser demasiado joven y finalmente, no sin miedo, logras quedarte embarazada y tienes a tu hijo no te olvidas nunca de donde vienes, ni de lo que viviste. No se olvida. Aunque lo parezca.

Hace ya tiempo, Esther, me comentaba que mis entradas de madre comparadas con las de no-madre eran muy distintas y es cierto. Ella me inspiró escribir esta entrada que dejé guardada hace tiempo. Claro, mis entradas son más alegres, tiene otra perspectiva desde que soy madre. Hablo de mi hijo, de sus avances, de novedades, de nuestra familia de tres en definitiva. Todo lo que rodea a la maternidad es ahora mi campo de trabajo y mi inspiración. Por ello no me olvido de lo vivido.
Antes mis entradas giraban entorno a mis incursiones hospitalarias: pruebas, consultas, pérdidas gestacionales y comentarios desagradables. Sí, el blog ha cambiado mucho, muchísimo.

Soy muy consciente de lo vivido. Empecé con apenas 24 años en todo esto. Hoy, estrenando los 27, debo decir que no solo soy más mayor en el DNI, sino que soy más mayor intelectualmente, más fuerte y más madura. Cuando tienes 24 años y un instinto maternal a flor de piel, que te digan que tienes un problema en el útero te puede hundir o no. Con 24 años una chica cualquiera piensa en salir, en pasarlo bien, viajar y vivir la vida, quizás esto le hubiese dado igual y no repararía en ello hasta llegado el momento, unos cuantos años después. Para mi fue adentrarme en un camino oscuro del que poco o nada sabía. Por que de la infertilidad se sabe (mucho o poco, cada vez más) pero de las malformaciones uterinas nadie te habla, porque es ''raro''. Existe gente que cuenta sin tapujos que tiene problemas de infertilidad, pero lo extraño es encontrar con alguien que te diga que tiene una malformación de útero.

Recuerdo que tras aquella ecografía en busca de algún quiste ovárico el médico me dijo que tenía el útero en forma de corazón y que si quería tener familia debía hacerlo mirar. En cuanto llegué a casa me empapé del conocimiento de internet y salí escaldada. Todo pintaba tan mal...

Decidí dejarlo apartado, no sin olvidarme de ello, hasta que fui a las primeras citas con la ginecóloga y me hicieron las primeras pruebas. Si antes quería ser madre, ese fue el impulso que me quedaba entonces quería serlo más, el tiempo podía jugar en mi contra.
Todavía recuerdo como la ginecóloga me decía que no tenía mayor importancia, que podría ser cesárea, que podría nacer prematuro... A mi todo eso me sentaba como un hachazo. No entiendo como una profesional puede quitarle hierro tan alegremente a un asunto serio. Por supuesto que no quería que me contase historias desagradables, pero tampoco tomarse a la ligera algo que puede ser importante.

Cuando la cosa empezaba a perfilarse un poco, las pruebas se iban sucediendo en el tiempo, encontré un foro de mujeres con útero bicorne, lloré amargamente con cada una de sus historias. La mayoría habían perdido uno o dos embarazos pasado el primer trimestre por culpa de no haber llevado controles periódicos. Ellas tuvieron un acortamiento de cuello, algunas tuvieron cerclaje, otras no y perdieron a sus bebés. Una o dos veces. La mayoría no siguieron sus historias, tan solo se acababa la comunicación, la pista se perdía, me quedé sola a pesar de que nunca había intercambiado media palabra con ellas.
Todo me parecía muy negro. Todo me parecía muy nuevo: cerclajes, pesarios, acortamientos de cuello... ¿Era eso lo que me esperaba? Si lo era quería que me dijeran la verdad.

Cuantas veces habré salido con la lágrima en el ojo de las consultas, cuantas.... Cuantas veces me fui llorando por la calle como una niña. Cuanta impotencia aquel 21 de Noviembre al salir del hospital.

Me puse en lo peor, me mentalicé. Gané la partida, tuve un embarazo fabuloso. Sin síntomas, sin un cerclaje o pesario, sin un acortamiento de cuello (mínimo 33mm), sin problemas de crecimiento para el bebé.
Sí, vale, nació a las 37 semanas, tuve cesárea por otras circunstancias pero fue estupendo todo el embarazo. Visitas mensuales, ecografías morfologicas completas a partir de la semana 20 (una morfo cada mes) y la ecografista impresionada de la reacción de mi cuerpo. Nadie se lo esperaba, yo tampoco.

Ahora vivo la vida loca bella con este Pichón que me tiene enamorada. Es mi razón de ser, es la alegría de cada día, es la cura de mis males, es la sonrisa que no tuve cuando lloraba con amargura por mi destino. Es, sin duda, mi recompensa para tan amargo camino. Y no me olvido de donde vengo, lo recuerdo casi cada día, me acuerdo de las que aún estáis en el trance cada día.

Algunas historias tienen mal final, otros un final feliz o simplemente un final abierto. Quizá solo es cuestión de tiempo o suerte.

Tengo una malformación de útero y soy madre, esa es mi breve historia, es de donde vengo.

lunes, 13 de octubre de 2014

Cortar las uñas del bebé. ¿Tarea imposible?

A veces pienso que, con todo lo que he pasado, me ha sido recompensado con un bebé tremendamente bueno y maravilloso. O puede que yo sea demasiado optimista.

Cuando trabajaba hace años con los más bebés observaba que casi siempre traían uñas de Eduardo Manostijeras. Esas uñas que dejan marca, levantan pieles y , a veces, hacen sangre. Cuando se lo comentabas a la madre la película era siempre la misma: no se deja, es que llora, grita, se las tengo que cortar dormido...
Concretamente corté uñas a un niño, más de una vez, uno de esos niños que no se deja porque se retuerce y me dejó. Para asombro de su madre. ¿Sin rechistar eh?.

Pichón nació con uñazas. Perfectas, largas, impolutas. Nunca vi unas uñas tan bonitas. Tarde casi un mes en cortárselas, como llevaba guantes no se arañaba, en el hospital ya se había pegado dos tajazos, pobre. Reconozco que me vi miedosa, porque al final te meten el miedo en el cuerpo con todos esos alegatos.

La primera vez que se las cortamos costó un poco. Fue a tijera, y si me estáis leyendo las embarazadas ya os digo que paséis de las tijeras que son un coñazo tremendo. Lo mejor un cortauñas infantil, no hay color. Mucho más rápido y menos peligroso, porque aunque tengan punta roma la tijera es tijera y corta igual.
Según ha pasado el tiempo a Pichón le gusta más ese momento. A penas dos veces se ha molestado, en una tenía hambre (estas cosas hay que hacerlas con el bebé de humor) y en otra estaba en esa fase de no querer que le agarrasen el brazo. Aun así, se las cortamos.

¿Tarea imposible?

Nosotros le decimos que le vamos a cortar las uñas, le cogemos la manito con delicadeza y se las cortamos. Ni más ni menos. Se queda extasiado mirando la operación, incluso las de los pies.
No deja de sorprenderme que tantísimas madres se quejen de lo mal que lo pasan cortando las uñas a su progenie, porque no sé si es que yo soy una suertuda o ellas un poco exageradas. Que no dudo que haya niños que parezcan poseídos cuando se las vas a cortar, pero como no me encontré con ninguno pues claro...

Ahora con 9 meses, hasta quiere jugar con el cortauñas, por supuesto no le dejamos, faltaría más, pero es algo que lo ve tan cotidiano que no le causa trauma o terror alguno.
Ahora que también os digo, la lima es misión imposible. Con que le queden cortas y ni se inmute de momento me conformo.

Y a vosotras...¿Os ha sido difícil cortarle las uñas a los peques? ¿Se dejaban o aprovechábais las siestas?

jueves, 11 de septiembre de 2014

Ellas Hablan MU: Nebi

Hoy os tengo que traer otra historia sobre Malformación Uterina. Otra historia que tiene un triste principio y espero y deseo un precioso final.

Nebi se dejó caer por aquí un día y poco después abrió su propio blog: Mi estrella tras la luna.
Ahora ella también cuenta su historia, como lo hice yo, ha buscado su propio camino en este sendero tortuoso de las malformaciones y ha empezado a encontrar luz.



Aquí os dejo con la entrevista.


1.   Nebi, tu historia es tremendamente injustita, dura y demoledora. Si saber que has perdido al hijo que llevabas dentro y parirlo muerto es un trago, parirlo sabiendo que vive pero que no tiene posibilidades de sobrevivir tiene que ser lo peor que le puede pasar a alguien en la vida.
En mes y medio se cumple un año de ello… ¿Cómo lo afrontas ahora?.

jueves, 14 de agosto de 2014

Andador VS Tacatá. ¿Cual elegir?

Os vais a quedar de piedra cuando os lo diga.

Pues ninguna de las dos.

¿Sorprendida verdad? Os lo voy a explicar.

Lo natural y lo mejor es que el bebé empiece a caminar solo, por iniciativa propia y con las ayudas justas. A mi este tema todavía me queda lejos a nivel personal, pero hace ya dos años que tenía ganas de hacer esta entrada para explicaros lo bueno y lo malo de cada cachivache en particular.

EL TACATÁ

O el correpasillos o como se llame en cada casa, es esta cacharro que se puede plegar como si fuera un tendal de interior, que suelen ser cuadrados y donde se suspende al bebé sobre una especie de tela con dos agujeros por el que pasar sus piernas. La mayoría vienen con ‘actividades’ para que el bebé pueda caminar o jugar.

miércoles, 30 de julio de 2014

Cosas que deberías hacer cuando estas embarazada

No paro de ver embarazadas por la calle. Embarazadas, recientes mamás de bebotes pequeñísimos y mamás que tienen bebés de la edad de Pichón. Baby Boom total...

Cada vez que veo una barriga por la calle añoro la mía, me da como nostalgia. Disfruté muchísimo de mi embarazo a pesar de los miedos típicos que nos surgen y a mayores el  seguimiento por AR por parto prematuro o aborto tardío.

Ahora que Pichón tiene casi 7 meses me da pena no haber hecho todos los planes que tenía con mi barriguita y pienso hacerlo para el próximo sin lugar a dudas.

1. SESIÓN DE FOTOS PREMAMÁ.

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Esto se me quedó pendiente, me dio una pena tremenda y aun ahora me la sigue dando. No tengo demasiadas fotos de embarazo, bueno, las semanales de crecimiento pero ninguna más bonita. PapáDPichón no es muy dado a coger la cámara e inmortalizar momentos pero yo si, y a veces es complicado sacarse una buena foto a sí misma.

Creo que esto es algo que debería hacer toda embarazada, una buena sesión de fotos premamá, para inmortalizar ese momento tan bello de una mujer como es la de crear una vida y que tu cuerpo lo manifieste. Dicen los fotógrafos que el mejor momento es alrededor de la semana 30 y recomiendan no dejarlo más de la 34 pues es cuando las estrías surgen de forma más agresiva (yo doy fe) aunque no a todas nos salen. A mi me hubiese apetecido mucho una sesión al aire libre en la playa, aunque las de estudio salen preciosas.
Los precios en mi ciudad rondan los 150€ aproximadamente aunque siempre los hay más caros. Para mi el verano me cogió con 3-4-5 meses de embarazo por lo que no me lo recomendaban. El invierno me cogió con un buen barrigote pero para entonces yo no cobraba nada de ninguna parte y tampoco trabajaba asique me quedó pendiente por falta de ingresos.

2. LA TRIPITA: UNA OBRA DE ARTE

En EEUU y Reino Unido está de moda hacerse un molde de escayola de la barriga y luego pintarla. Es bonito, sin duda, pero me parece un armatoste más a guardar, porque una barriga de escayola no ha de ocupar poco.

Yo optaría por pintar la tripita. Ahora hay asociaciones de crianza y embarazo que tienen un taller o dos al año donde alguien se ofrece a pintar tripitas de forma gratuíta y es algo precioso. Nosotros lo hicimos en casa, pero me pintaba yo misma mirándome al espejo. No os voy a negar que me hubiese encantado que un profesional hiciera de mi piel un lienzo porque los resultados son espectaculares, pero no pudo ser y tampoco conozco a nadie que lo haga.


3. MATRONATACIÓN.
Fuente
Otra de las cosas que me quedó pendiente, por falta de tiempo, dinero y desaconsejado por mi embarazo de riesgo. Me apetecía muchísimo ir a clases embarazada y poder flotar en libertad con mi tripón pero tuve que conformarme con el mar. Y no es que me disguste pero es que el agua del Atlántico está bastante fría, por lo que meterme me llevaba media hora de reloj.

4. DANZA DEL VIENTRE.

Dicen que los beneficios son muy numerosos, además ayuda a conectar con el bebé y el momento que vives. Hace años quise hacer un curso de monitora de danza del vientre, al final la cosa no salió por número de alumnos y quedó ahí, pero la ropa ya me la había comprado. Aquí no encontré sitios donde lo impartieran pero hubiese sido bonito una foto con el traje con mi barrigota.
Seguro que para el momento del parto esos movimientos de cadera me hubiesen venido de perlas, pero oye, no puede ser todo.

5. FOTOS SEMANALES.

Volviendo al tema fotos, creo que algo que una mujer embarazada debería hacer es sacarse una foto semanal, o al menos, una mensual de su barriga. Nosotros nos las hicimos, no quedaron muy allá, nunca pudo ser con la misma ropa (basicamente por que con 8 semanas tuve que renovar vestuario entero, no digo más) por lo que el efecto no es el esperado ni quedará muy artístico pero es un recuerdo bello que quiero guardar.

6. LA ROPA.

La mayoría no queremos gastar grandes cantidades de dinero en una ropa que nos pondremos un par de momentos en nuestra vida. La ropa premamá tiene poco donde elegir y no siempre da mucho juego. En mi embarazo usé leggins premamá desde la semana 8 hasta un mes después del postparto. Luego quedaron en una caja, pues se me caían y era incómodo ir subiéndose la ropa por la calle todo el rato.
Aún así, creo que una mujer debería gastarse un poquito en comprar algo que le siente bien y bonito, tener un par de prendas preferidas con el que presumir de barriga. En mi caso la prenda ideal fueron los vestidos, la mayoría de los que tenía me valían durante el embarazo y me quedaban genial asique fue mi gran baza hasta bien entrado Noviembre. Para unos momentos tan especiales bien vale un poco de desembolso para lucir guapetona.

7. DÉJATE MIMAR.

Los spa estan desaconsejados durante un periodo del embarazo, principalmente el tema saunas y el agua demasiado caliente (más de 37º). Lo ideal si quieres ir a que te mimen es que preguntes al personal si puedes acceder o a qué puedes acceder pues no todo está recomendado. Unos días después de la primera pérdida teníamos un fin de semana de spa-hotel reservado en un lugar al que solíamos ir al menos una vez al año. Como ya estaba pagado y no te lo devolvían, fuimos, pero no fue todo lo ideal que hubiese querido, pues allí estaban avisados de mi incipiente embarazo y ya me tenían un programa recomendado que por supuesto, me señalaron al llegar.

Vete a que te mimen un poco, date unos baños de burbujas, un masaje parcial o total, los pies tan importantes porque se suelen hinchar, date una mascarilla y descansa.

8. VIVELO COMO SI FUERA EL ÚNICO.

Para muchas lo es. Un único embarazo, sea parto de un solo bebé o gemelar. Pero si tienes pensado  tener más hijos vive cada embarazo como si fuera el último, como si fuera el único. Supongo que cuando ya tienes hijos previos disfrutar plenamente del embarazo es complicado, pues ya no tienes todo el tiempo para ti y tu curva feliz, pero hay que intentarlo ¿no?.

¿Como habéis vivido vosotras vuestro embarazo? ¿Lo habéis disfrutado, os quedó algo por hacer?


miércoles, 23 de julio de 2014

Estrenamos nueva sección: Ellas Hablan.

Hace mucho tiempo que quería estrenar esta sección, pero al final la maternidad me ha hecho postergarlo un poco.

Este blog me ha traído cosas buenas, entre otras, ha sido el conocer mujeres que como yo tenemos un tipo de malformación de útero. Ya sabéis que uno de mis principales motivos por el que empecé a escribirlo fue el de poder ayudar a otras chicas para que sepan que ni son raras ni son únicas, ni tampoco están solas. En internet hay mucha información, quizás demasiada. Cuando no tienes un diagnóstico claro ni definitivo y tampoco has dado con buenos profesionales es demoledor porque no sabes con qué quedarte.

lunes, 30 de junio de 2014

Por que NO siento a mi bebé

Hace ya un tiempo que algunas personas de mi entorno y vecinos ''me atosigan'' (exagerando) un poco con el tema ''sentar al bebé''.

Comentarios de mi madre, por ejemplo, preguntándome si ya lo siento CON 5 MESES!!!
Yo: 'Pues no mamá, aún es pronto'
Mi madre: 'Ai pues yo os sentaba más o menos con su tiempo'
Y: Ya, muy bien, pero a él no lo voy a sentar aún.
MM: 'Y ya lo pones de pie?'
Y: (¿¿¿¿????!!!!??¿¿¿¡¡¡¡¡ estamos locos o qué????¿!!!!) ¡¡No!! ¿Como lo voy a poner de pie mamá?
MM: Para que vaya apoyando.
Y: Pero es que no tiene necesidad de ir apoyando nada.

A mi estas cosas me cabrean un poco. No todos los bebés son iguales y no todo lo que se ha hecho de toda la vida está bien. Partiendo de estas premisas os voy a explicar el por qué no siento a mi bebé.

1. No me da la gana.
Todos tienen la coletilla de ''es lo que se hizo toda la vida'', pero que se haga toda la vida no quiere decir que esté bien. De toda la vida hubo gente que mató a otra ¿y eso esta bien? ¿a que no? Pues eso.

2. Sus habilidades motoras.
Pichón es un niño activo, es juguetón y le encanta que lo estimulen en cualquier cosa por que aprende muy rápido, pero D no tiene todavía habilidades para sentarse. ¿Y como se sabe que tiene habilidades para sentarse? Muy fácil, cuando se intenta sentar solo, ocurre normalmente a la vez que el gateo, y de momento repta, pero no gatea.

3. Su espalda.
Su espalda no está preparada todavía. Ya sé que estaréis pensando que se le puede sentar con apoyo, el problema, queridas, es que con apoyo o sin él su espalda está siendo forzada. Si no se sienta por él mismo (esto es, que no lo pongamos nosotros en esa posición) es que no está preparado, si no se aguanta sentado es que no está preparado y mi hijo ni una ni la otra y no me apetece estropearle la espalda.

4. Malos vicios.
Esto ya lo viví yo. Bebés que en los han sentado a los 4 meses en famoso Bumbo y no solo en casa, sino también en la escuela. Un aparato del infierno que los obliga a mantener siempre la misma postura y que me recuerda mucho a los abuelitos de la residencia que permanecen sentados en una silla todo el día. El problema de sentarlos pronto es que arquean la espalda demasiado y cogen malas posturas a la hora de sentarse más adelante (y no tan adelante).

5. ¡¡Pero ya va a hacer casi 6 meses!!
¿Y qué? ¿Oiga le digo yo a usted cuando es la mejor época o la mejor edad para hacer las cosas?
A Pichón le encanta que le cojan de las manos y lo levanten un poco, bien, yo le hago ''ese ejercicio'', lo ''siento'' tres segundos y lo vuelvo a bajar. Él flipa, y tanto se resiste a bajarse como se lanza de cabeza al colchón (siempre lo hago en cama porque es un bruto), pero de ahí a sentarlo hay un trecho gigante.

6. Y en la silla tampoco.
Al enano se le quedó corto el capazo, que usamos hasta hace unas 3 semanas (osea, hasta los 5 meses largos). Ahora lo llevo en la silla pero NO va sentado, va todo reclinado hacia atrás como si fuera en el capazo y le rechifla ir así.

Igual pensáis que soy una exagerada, que me lo tomo a la tremenda, que no es para tanto y que es bueno para ellos.
Ya, puede ser, pero una peca de poseer un puñado de conocimientos a la par que experiencias y se debe aprender de todas ellas, así que no voy a sentar a Pichón hasta que lo haga él solo, le pese a quien le pese.

Si de verdad queréis saber los verdaderos motivos de por qué no lo siento, podeis ir a la entrada de Cuando se debe sentar a un bebé? 

(Y para que conste en acta, ni siquiera el pediatra me ha dicho que lo siente, jajaja!!!)

Un abrazo!


martes, 15 de abril de 2014

Comparativa de Pañales 2014

Qué ganas tenía yo de hacer una comparativa de pañales, con la de marcas que han pasado por mis manos (que no por el culete del pichón), pero es que por profesion una se jarta de ver marcas y comprobar si funcionan o no.

En este caso os traigo una comparativa de los pañales que hemos ido probando, dividido por tallas. Espero poder ir actualizando a menudo, en función de las necesidades y etapas que vaya pasando la criatura.

TALLA 1 (2-5Kg)

Pañales de prematuro ¿Día?  (o eso nos dijeron)
Estos los usó estando en Neonatos en el hospital, el motivo de estos pañales, además de porque la mayoría de bebés ahí arriba eran prematuros o de bajo peso (y  los otros les quedaban gigantes) fue por que al estar en fototerapia necesitaban un pañal que le cubriese lo menos posible y de paso dejar el ombligo al aire.

Los pros...
-Le quedaban mejor que ta T2 de Dodot.
-El adhesivo es muy fuerte y absorben bien.

Los contras...
-Precisamente que el adhesivo sea muy fuerte es un contra ya que las tiras no son como de velcro tal y como pasa en casi todas las marcas, sino que son de pegamento tipo Fixo. Si la primera vez pegas mal, al despegar arrancas plastico y ya no vale el pañal.
-Otro contra importante es que la parte exterior es pura bolsa de plástico. Yo esto ya lo sabía, pues ya los conocía, lo peor es que no transpiran nada y cuando los cambias tienen la piel como arrugada y muy  muy caliente ya que el calor no se ha podido ir por ninguna parte ni la piel ha podido transpirar.

Conclusión: A mi no me gustaron nada.