Tener miedo es normal, en todas las facetas de la vida y
no solo en la maternidad. A las madres
primerizas se nos presupone mucho miedo, son de estas cosas que yo no acabo de entender.
Vale, es normal tener un poco de miedo durante el embarazo sobre todo si has pasado por situaciones difíciles (pérdidas gestacionales, dificultad para lograr un embarazo, enfermedades....), siempre nos asalta la duda de si el bebé estará bien, si crecerá adecuadamente, de si no se mueve demasiado hoy.... Pero
lo que se lleva la palma sin duda alguna es el tema 'PARTO'. Lo pongo en mayúsculas por que
cuando estás en la recta final o la gente te ve con un barrigón descomunal (que les hace pensar que un día revientas o te quedan dos días para dar a luz)
empiezan a preguntarte sobre si estás nerviosa o no y acto seguido
te cuentan algún parto tormentoso, el suyo o el de la vecina del tercero eso da lo mismo.
Creo que os he comentado ya alguna vez que yo no le temo al parto, es un acto natural que lleva sucediéndose desde que existe la humanidad y se que mi bebé vendrá a este mundo de una forma u otra. Desde luego me gustaría que fuese lo más natural posible, poco medicalizado y respetando mis preferencias pero no tengo miedo a una posible cesárea ni a la recuperación. No temo al momento en sí, no le tengo miedo al dolor de las contracciones.
Sí, yo soy esa embarazada rara. Y aún así
la gente se empeña en meterme miedo en el cuerpo ¿porqué hacen eso? ¿Se sienten mejor metiendo miedo a las embarazadas o es un aviso? Nada, que no lo entiendo.
Últimamente todas las mujeres (y algún hombre)
se empeña en contarme sus experiencias, sus traumas y sus cosas varias. Cuando alguien empieza a contarme
cosas demasiado tristes (abortos, fetos muertos....) siempre hay alguien para decir....
''bueno pero no vamos a hablar de eso que a ella le va a ir todo muy bien, ya verás...''. Oye, se agradece, pero casi mejor no haber empezado a hablar de cosas demasiado tristes cuando voy a vivir una de las más emocionantes y felices de mi vida,
qué poco tacto.
De todas formas por mucho que me insistan,
no me da la gana, no tengo miedo y nadie me lo va a infundir por mucho que insista, leñe.
Tras haber analizado un poco todas esas ''insistencias'' de meterme miedo en el cuerpo
he hecho una lista que yo creo que todas las embarazadas hemos tenido alguna vez, en diferentes grados.
-Miedo a la pérdida. La mayoría de las embarazadas vive en una nube cuando ve el buscado positivo, y prácticamente ninguna piensa en las cosas negativas que podrían pasar, normal por otra parte. En mi caso es diferente, por que
ya sabía a lo que me atenía con mi malformación de útero por lo que una pérdida gestacional entraba dentro de mis planes, a pesar de que recé todo lo que sabía para que eso no sucediese. Y sucedió. Es un mal trago para todas y hasta que a una no le pasa no se hace consciente de este miedo. Para mi este fue uno de mis grandes miedos hasta casi las 26 semanas, el miedo a volver a perder otro embarazo, a un aborto muy tardío sin viabilidad fetal.... en fin.
Si tengo que meter algún miedo en mi mochila este fue sin duda el mayor de todos.
-Miedo a una malformación. Este miedo
es normal, y más ahora con todo el tema de la nueva Ley. Para nadie es plato de buen gusto que le digan que su bebé querido viene con un problema (da igual la índole) y este miedo la sufren casi todas las embarazadas, sobre todo cuando hay que hacerse el cribado (Triple Screening) o cuando se acerca la Ecografía Morfológica (20 semanas). Yo siempre estuve muy tranquila en todas esas pruebas, sinceramente. A mi enano le diagnosticaron pies equinovaros (varos, o zambos) en la eco de la semana 20, no con mucha precisión ya que la criatura tenía los pies bajo mis costillas y no los dejaba ver, pero sí una sospecha que se confirmará o no dentro de unas semanas, cuando nazca. El protocolo establece que si quiero puedo hacerme una amniocentesis para descartar otro tipo de malformaciones asociadas, e incluso la posibilidad de abortar, pero sinceramente.... No.
Y no por muchos motivos en los que no voy a entrar. Vamos, que ni siquiera me hice la amniocentesis, con eso ya os digo todo.
-Miedo a un parto prematuro. Con esto digo lo mismo que el miedo a la pérdida. En general una embarazada puede tener miedos normales y otros fruto de la personalidad de cada una (cada una con sus rarezas oye) pero esta no entra en las comunes o al menos eso me ha parecido.
Ninguna futura mamá piensa en si su bebé llegará antes a este mundo, con todo lo que ello conlleva. Todas pensamos en llegar a nuestra FPP felizmente. En mi caso un parto prematuro era muy posible por lo que yo sí tenía ese pensamiento en mente, un miedo que se solapó tras el primero. U
na vez que pasé de la semana 30 os puedo asegurar que todo fue calma y serenidad, ni miedo a la pérdida ni al parto prematuro. En todo este embarazo me he ido poniendo pequeñas metas y una vez cumplidas las más importantes todo ha sido más felicidad (sí, más).
-Miedo al dolor. Mi embarazo está siendo maravilloso, apenas una semana con ardores muy al principio junto a esa pesadez de estómago de vez en cuando ha sido todo lo malo que lo he podido pasar. Ya en la recta final me encuentro con esos achaques varios de embarazada como puede ser no encontrar la postura para dormir, algún que otro calambre y cierto dolor lumbar ocasional. El resto ha sido genial por lo que en general no le tengo miedo al dolor, ni estoy deseando que se acabe 'la tortura' (como dirían algunas embarazadas) y desde luego no le tengo miedo al dolor de de las contracciones. Creo que buena parte del dolor es mental y la matrona me lo confirmó en su momento. En el caso de que el dolor fuese tremendo pues siempre tengo la opción de analgesia por lo que.... ¿para qué tenerle angustiarse?.
-Miedo al parto. Este es, yo creo,
el más grande y generalizado entre las embarazadas primerizas (menos yo, claro). La mayoría tienen miedo a la incertidumbre del qué pasará, de si le dolerá, de si los puntos les harán sufrir, de si empujar la va a dejar sin fuerzas para nada... No sé, yo no lo veo tan tremendo. El único miedo que tengo (y realmente no es miedo, es humanidad) es que me separen del bebé nada más nacer y se lo lleven en caso de que tengan que practicarme una cesárea, ya que mi hospital solo te lo deja 'oler' como quien dice y poco más.
-Miedo a la lactancia. Supongo que este aparece cerca del parto o tras él. Creo que
lo mejor es estar bien informada y asesorada, contar con alguna asociación a la que poder llamar en caso de necesitar ayuda o una buena matrona con la que poder exponer tus dudas. A mi la lactancia no me da miedo, tengo toda la información y si necesito ayuda la voy a pedir. Si finalmente nada funciona, pues leche en polvo, qué remedio, pero ¿miedo? Ninguno.
Esta es la lista de miedos que he podido ir reuniendo. Creo que dentro de muchos podemos englobar otros tantos, por ejemplo, a mi me acojona que a veces el enano se pase muchas horas sin dar señales ya que es un bebé tremendamente activo dentro de mi tripa, por lo que cuando pasa toda la noche sin moverse ni un pelín me levanto algo nerviosa, en cuanto se mueve se me pasa.
Y vosotras... ¿queréis añadir algún miedo o habéis tenido otro diferente?